Mujeres de Bangladesh
En el anterior post gracias a dos de vosotras (MadreyMás y U*) vi clara la manera de empezar a hablaros de mis vivencias en Bangladesh, porque además es uno de los temas en los que más he indagado durante mi breve estancia, la situación de las mujeres.
Hace un par de años estudié derecho musulmán de manera voluntaria, porque para poder hablar de algo, hay que conocerlo, y es una cultura-derecho-religión (van de la mano) que siempre me ha impactado.

Yo no voy a entrar en juicios de valor porque respeto toda religión y cultura siempre que las personas la sigan de manera voluntaria y no suponga una vulneración de su integridad. En el caso de Bangladesh hay casos así, porque aunque el 90% de la población es musulmana, su derecho no lo es (afortunadamente, ojo) y conviven con cristianos baptistas sin conflicto, se respetan unos a otros, lleven las mujeres velo o no, se casen por ‘contrato familiar’ o no, vayan a la mezquita los viernes o no.
Así que he conocido a mujeres musulmanas a las que nadie obliga a llevar el pelo tapado, pero ellas, por decisión propia, lo llevan, porque les gusta, porque es tradicional, porque se ven guapas, ¿por qué llevamos nosotras tacones si duelen y no son sanos? me diría alguna, tiene razón, aunque el origen del velo sea más escabroso y discutible, tienen razón. Y es que machismo y misoginia han reinado en el mundo de la moda/ropa/costumbres en el vestir tanto en oriente como en occidente, no lo olvidemos.
También he conocido mujeres que se casan con familiares, de forma pactada desde pequeños, y son felices, porque es una tradición y la aceptan, los maridos las tratan con respeto, ellas trabajan, tienen comunicación entre ellos y no hay conflicto alguno. Porque repito, no se casan de manera pactada porque así lo determine el derecho (el derecho musulmán así lo regula) sino porque es una costumbre social derivada del pasado de su país.

Insisto en que el derecho no es musulmán porque me parece muy importante la diferencia entre una costumbre aceptada socialmente como buena, a un cuerpo normativo que obligue a anular la capacidad de las personas, es sustancial la diferencia.
Sin embargo, no todo va a ser así de “bonito”, muchísimas mujeres están sometidas a maridos que las “pidieron” a los padres de ellas cuando eran unas adolescentes, los casaron en 24 horas, y no son felices ni tienen libertad, son mujeres que arrastran rostros de tristeza por las calles y viven para servir a los maridos, van tapadas con velo hasta sólo enseñar los ojos, y no, no les gusta.

Además, aunque haya más libertad para las mujeres, que estudian, trabajan, viajan por el mundo solas, etc, hay todavía un gran número de mujeres que se encuentran sometidas a la potestad del marido.
Pero una vez más hablo de contrastes, porque (y este dato es muy importante) la presidenta del gobierno de Bangladesh es mujer y la han elegido entre todos, así que algo distinto tienen del resto de países musulmanes.

Las mujeres con velo (hay muchas formas de ponerlo, cada una tiene un nombre, no en todos los casos cubren toda la cara ni todo el pelo) son escasas comparadas con las mujeres que visten con ropa que procede de la cultura de la India, aunque ellas sean musulmanas (ya que son 90% musulmanes y el resto cristianos baptistas y un 5% hinduistas), y no se tapan el pelo (pero sí otras partes estratégicamente, ojo), y es que en 11 millones de habitantes hay de todo, aunque beban de una cultura que anula a la mujer y muchas así lo sientan en sus carnes, el cambio está ahí y muchas jóvenes ven como prioridad estudiar que casarse, y se manifiestan delante de sus familias, son luchadoras, creen en el cambio y ven lo que hay fuera de sus fronteras, eso es un gran avance.

Por último, los hombres, los he conocido de todo tipo, la mayor parte musulmanes, algunos nada radicales, eran respetuosos y hospitalarios, sin problema para hablar de todos los temas con respeto y sin problema para darme la mano al saludarme, porque aunque parezca un dato absurdo, me presentaron a un alumno de mi hermano, joven, estudiante de físicas y que sabe hablar varios idiomas, que se negó a tocarme por ser mujer…
De la moda de allí hablaremos otro día, porque tienen un sentido de la estética único y saben mezclar sus tendencias banglas con las de occidente con un arte que… ya veréis ya!
Hoy va por todas las mujeres que luchan por diferenciarse, por no someterse, por ser independientes y lograr un cambio social en Bangladesh, este post es para todas ellas. También para todas las mujeres que sufren en países musulmanes y son víctimas de un derecho ancestral que va de la mano de una religión y unas costumbres que las anulan, por todas ellas.












































