Tengo un pasajero que me engorda

A las que pasáis por aquí de vez en cuándo, mi prima Marta es la nueva colaboradora del blog, está embarazada y me pareció perfecta para hablaros de lo que siente una embarazada, cómo se encuentra, lo que le pasa… todo. Ella nos contará la historia : tengo un pasajero.

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El peso durante y después del embarazo, ¡AY! El maldito peso…

Como os decía hace unos días, tengo un pasajero en la tripa desde hace casi de 6 meses y como me ocurrió en el primer embarazo no he ganado demasiado peso, hasta ahora unos 5 kg… y aunque me quedan 3 meses de gestación creo que este tema, con una alimentación equilibrada, y ejercicio (más o menos) constante, puedo irlo controlando.

 bascula

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Mi médico es especialmente estricto y por eso cada visita al ginecólogo es un redoble de tambores sobre la báscula para que te de su veredicto…

–         Mmm, este mes, te lo has pasado bien, eh? (eso me dijo después de navidad)

–         Si, bueno… me encantan los polvorones de Madarro.

Cuando veo que apenas he subido, le digo:

–         Oiga, de peso muy bien. No me dice nada?

–         Es lo que tienes que hacer.

Él siempre dice que el control de peso es importante porque el ganar muchos kilos no es bueno para el bebé (que será enorme y complicado de parir si es demasiado grande) ni para la madre, que luego tardará en perderlos y parecerá que sigue embarazada cuando ya no lo está, con frustraciones y demás problemas.

No sé porqué extraña razón (yo, que soy larpeira y con tendencia a engordar por naturaleza) durante el embarazo tengo antojos sobre todo de fruta y verdura. En esta ocasión me he vuelto loca con las naranjas y bebo zumos de 3 naranjas diarias, meriendo tarrinas de 1/2 Kg de fresas y me zampo los kiwis de dos en dos. También me ha dado por las judías, por la colifor y por las zanahorias… aunque en ocasiones, también ataco a las galletas de canela.

Cuando di a luz de Fiz, a pesar de haber tenido una cesárea molesta, perdí la tripa bastante pronto o eso me parecía… pero de repente la lactancia se convirtió en un motivo perfecto para comerme el mundo (enterito). Y me puse inmensa. INMENSA. Tras el parto, en un par de semanas bajé unos 6 kg pero… en los 4 meses siguientes subí 12 (o más). Resultado: pesaba lo mismo con el niño dentro que fuera.

Tenía hambre siempre. Comía siempre. Bebía siempre. A todas horas y de todo. Me apetecía dulce, salado, a las horas y a las deshoras. Fue un verano espectacularmente bueno en Galicia que invitaba a estar de terraza en terraza tomando zumos, refrescos y helados. Y yo me los comí todos. Pero también comía lasaña de plato principal y quería tomarme un cocido de segundo plato. Era imposible adelgazar, pero todo el mundo me insistía en que amamantar consumía un montón de calorías, yo practicaba lactancia exclusiva y a demanda con lo que entonces quise creer que necesitaba comer más y más…. Pero en mi caso no era cierto. En pleno verano lo pasé horrible, tenía un sobrepeso de unos 13 kg y era incapaz de bajar un gramo. Me pasaba el día de paseo con mi bebé en las terrazas y  me comía hasta las patatitas de las mesas de al lado.

Cuando empecé a trabajar, seguía con el pecho en las tomas que no eran papilla y  por fin me lo tomé en serio. Fui al endocrino y me puse en sus manos para bajar más de  10 kg …. Lo hice despacio, ordenada y aunque nunca he llegado a mi peso anterior, me quedé embarazada de nuevo con un peso lógico y no en plan cheto.

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Supongo que los comportamientos metabólicos son distintos según cada caso y no hay reglas escritas para nada, pero yo os digo que ganar mucho peso es malo para todo.

Si podéis hacer un control lógico, hacedlo. De veras. No es un capricho de los médicos, es salud… es importante cuidarse para estar bien con uno mismo y también con el bebé.  Es importante sentirse sana y a gusto con una misma. Ya suficientes cambios te aporta un bebé en la vida nueva para que te comas a tu yo anterior y te conviertas en Bibendum.

Preñadas del mundo, cuídense

8 comentarios en “Tengo un pasajero que me engorda

  1. Me ha encantado lo que has escrito. Describe mi embarazo. Yo siempre he tenido que cuidar mi alimentación porque me pierfen los dulces, lo salado, cocinar… Pero ha sido quedarme embarazada y apasionarme las frutas y las verduras. A ver como resulta la lactancia…

  2. Al fin alguien que dice la verdad. Yo también engordé mucho dando la teta y nadie me dijo que eso a veces podía pasar y me desesperé mucho.Yo también recomiendo lo mismo que Lucia, que se cuiden.
    Por cierto, no sabía que estabas embarazada!!!

    1. Hola Ana, No soy yo la que estoy embarazada, es mi prima, que a partir del mes pasado colabora con el blog para que las embarazadas tengan también su huequito en baballa. Gracias por comentar. Besos

  3. Pues yo estoy embarazada de 32 semanas y llevo ya 12 kilos encima. Mi matrona me dice que controle, que es mucho para lo menudita que soy, pero no me echa broncas monumentales (una vez me atendió otra justo después de navidad y no veas… me pasé dos semanas llorando). Lo bueno es que como mejor que antes, pero claro, trabajaba todo el día de pie y ahora lo noto. No puedo hacer dieta ni ponerme a correr, así que mientras mi bebé y yo estemos bien de salud, no me voy a obsesionar. Y ya veremos qué pasa luego, que lo resuelva la Macarena del futuro, jajaja.

  4. Gracias por esta entrada.
    Llevo 17 meses dando la teta y me pasa exactamente lo que describes. Perdí peso después del embarazo, pero al principio de mi lactancia me dio un hambre impresionante, comía de todo y no podía parar. Resultado estoy en el mismo peso que justo antes de dar a luz. Estoy intentando bajar de peso y no bajo un gramo (eso sí tampoco engordo) digamos que me he estancado ahí y ni para arriba ni para abajo. Lo he consultado con una matrona que me comentó que esto le pasa a muchas mujeres, no son capaces de adelgazar hasta que dejan de dar la teta. Así que de momento ahí estoy, procuro no comerme la cabeza, aunque a veces es complicado, porque me encantaría volver a mi peso.
    Mucho ánimo para este segundo retoño, ya se sabe que cada embarazo es distinto, cada lactancia es un mundo y cada niño un universo.
    Un beso.

    1. Muchas Graaacias!!!!!! Ojalá entonces que este parto sea de otro planeta y se me quedé un cuerpo de otro mundo y esté taaaaaaaaaaaan flaca dando la teta después de dar a luz que tenga que escribir de nuevo en baballa contando que CADA PASAJERO HACE SU VIAJE DIFERENTE! 😀

      Un besiño a todos!

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