Bye, bye Alburquerque

Miki encontró este pisito cuando yo aún estaba viviendo en Berlín. Decidimos volvernos a Madrid y vivimos de nuevo lo difícil que es encontrar una casa que “lo tenga todo” aquí. Este pisito en Alburquerque tenía muchas cosas buenas de esas imprescindibles para nosotros; buena luz y ¡sol!, estaba en un sitio genial, tenía calefacción central, dos habitaciones… Tenía también algunas cosas malas y sobre todo estaba muy, muy viejecita. Poquito a poco la fuimos haciendo nuestra. Yo sabía que con poca cosa, esa casa sería muy resultona 🙂 y a todo le mundo le encantaba aunque yo no veía el momento de encontrar otra con más encanto. No sabéis la pena que me dio verla vacía hace unos días. Allí, tan nuestra pero ya tan poco nuestra… ¡Qué pena y cuántos recuerdos! Ha sido nuestro primer nidito y siempre estará en nuestro corazón de una forma especial.

Por si acaso se nos olvida dejo por aquí algunas de esas cosas que la hacían única, así podré volver a leerlas siempre 🙂

  • Nunca olvidaremos su banda sonora. Tenía un ruido agradable. Pajaritos, gente de paseo, murmullo de la cola de la Sala Clamores y el silencio total cuando se hacía de noche.
  • No olvidaremos el frío de esas semanas de otoño antes de que encendieran la calefacción central y lo calentitos que estábamos en invierno allí. Y lo poco que pagábamos por ello, de eso también nos acordaremos.
  • Había que encender el agua caliente al menos 3 minutos antes de entrar a la ducha para que saliera bien caliente y digamos que la presión no era su fuerte.
  • Hicimos malabares en el baño y en la cocina para tapar los taladros en los azulejos (¿cómo puede haber gente que haga taladros ahí?) :_(((((
  • Limpié poquito a poco todo el filo superior de los rodapiés de madera que el pintor había llenado de pintura y  lo hice maldiciendo su poca sensibilidad pero con muchísima ilusión.
  • Comprar el lavavajillas mini y pagar la instalación que necesitó por ser una cocina tan vieja fue la mejor inversión que hicimos en aquel hogar dulce hogar.
  • Despedirme de su pared con gotelé y sus ventanas de aluminio gris no me ha dado pena del todo…
  • La cocina era vieja pero muy cómoda. Nos gusta cocinar con fuego y los hornos de gas.
  • Tenía un lavadero muy incómodo pero que estoy segura, echaremos muchísimo de menos.
  • En la habitación de invitados ha dormido muuuuucha, muchísisisisiisisisma gente y todo el mundo decía que se dormía especialmente bien 🙂
  • No olvidaremos a Lilí bueno, no nos olvidaremos de su familia encantadora y su tienda perfecta para comprar de todo a casi la misma distancia del salón que nuestra alacena.

Uf, ¡es muy difícil parar! No nos olvidaremos de las siestas al solecito, de las horas y horas de trabajo en aquel salón, de lo limpito que estaba todo después de muchas horas, no nos olvidaremos de cada visita, de cada cena con amigos, de las cenas y comidas para dos. Creo que aún puedo sentir aquel olor.

Ojalá consigamos estar en la casita nueva al menos la mitad (bueno igual) de a gusto que hemos vivido en esta.

Bye, bye Alburquerque! 

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4 comentarios en “Bye, bye Alburquerque

  1. El primer nido siempre es el que más intensamente se vive, seguro que en vuestra nueva casa vendrán cosas muy buenas por vivir y la disfrutaréis igual o más. Hay que vivir el ahora. Estoy deseando que subas alguna foto más. Conociéndote tiene que ser una casa digna de publicar en las revistas de muebles. Que la disfrutéis muchísimo.
    Un abrazo

  2. Hace 3 años dejamos nuestro primer nidito de amor, no era perfecto 100% … pero para mi era especial. Tenía casi todo lo que quería, fue de las primeras que visité y me enamoré. Un piso grande, con buena terraza, cocina con una graaaaan mesa de madera impresionante, dos lavabos e incluso me monté un vestidor (a mi manera). Todo nuevo a estrenar, imagínate!

    Pero la vida cambia, llegan imprevistos… y tuvimos que tomar una decisión para mi muy muy difícil y dura. Así que ahora estamos en un piso “normal”, sin terraza y más bien viejito… eso sí, el barrio y los alrededores me gustan mucho más! Así que todo no es malo 🙂 Ah! Y sigo teniendo mi vestidor.

    Me ha gustado mucho el post Olga, te entiendo!

  3. Me encantan estos post! Sin importar como eran siempre extrañaremos los lugares que fueron nuestro hogar.
    Te deseo éxito en tu nueva casa y espero que logre ser el hogar que has soñado.
    Saludos!

  4. Que bonita la casa, siempre te he dicho que refleja tu personalidad, llena de luz y color, me llama mucho la atención el hecho que los azulejos de baño y cocina sean normales! sin cenefas!!!! eso siempre es lo que me echa para atrás de las casas….
    yo como estoy con la lagrimita en el ojo que me quedan apenas dos semanas en mi casa….estoy muy sensible con este tema…… =(
    Estoy convencida que las historias que haréis en vuestro nuevo hogar serán mil veces mejores.
    =)

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