¿Es mucho más cara la comida eco?

Como sabéis las que ya me conocéis un poco más, aunque no es un tema que me obsesione en absoluto y aunque no lo hago con todo ni todo el tiempo, al igual que me gusta que la mayor parte de las cosas que como sean saludables, también prefiero comprar según qué cosas de origen ecológico. Hace no mucho, participé en una conversación donde se hablaba que en general, la comida bio es muchísimo más cara que la no bio y yo no supe bien si sí o si no. Es cierto que es más cara, pero desde hace un tiempo no lo es muchísimo más, al menos no muchísimo más que la comida de cierta calidad. De los tomates que saben a tomates, el pollo que sabe a pollo, los huevos que saben a huevos y esas cosas.  

Me había apuntado algunas cosas que comprobé en mi última visita a Carrefour. Por ejemplo, los huevos, que es algo que trato de comprar ecológico siempre, valen exactamente el doble. 1,99€ media docena de huevos ecológicos vs. 0.99€ media docena de huevos (no camperos).

El pollo (desde hace poco también encontráis carne eco en Carrefour), (que qué queréis que os diga, qué diferencia simplemente en el sabor y la textura entre comerse pollo campero ecológico a uno que no lo es), también vale exactamente el doble, 19.95 € 1Kg de pechuga de pollo bio versus 9,95€ 1Kg de pechuga de pollo (campero).

Que algo cueste el doble, es dinero, y en la cesta de la compra total, se nota. Quería hacer la misma comprobación con las verduras y el fin de semana, compré en el mercado de Barceló, en un puesto donde me atendió un señor muy agradable que me puso las verduras en la bolsa y me deseo un feliz fin de semana, algunos de los ingredientes para hacer un rico gazpacho (y alguna cosa más):

3 cebollas
3 pepinos
1Kg de tomates
1/2 Kg de zanahorias
1 pimiento rojo
1 pimiento verde

Me costó exactamente 8,40€

Ayer, vi que al gazpacho le quedaba un suspiro así que, decidí ir a comprar los mismos ingredientes y esta vez lo hice en Kiki Market, una tienda/restaurante orgánico y maravilloso que han abierto cerquita de casa (Travesía de San Mateo, 4). ¿Cuánto me costó la compra? 11,13€… ¿merece la pena?

Dadme vuestra opinión también sobre el tema de la alimentación orgánica, ¿compráis siempre bio? ¿no lo veis tan importante?

¡Mil gracias por pasar por aquí, me alegra muchísimo que os haya gustado la semana gastro! A ver si la siguiente os gusta igual…

Fotos: Paola Rubio

14 comentarios en “¿Es mucho más cara la comida eco?

  1. Hola, Olga
    Yo creo fundamental tener una mentalidad “bio”, y me alegra que plantees el tema. Pero también creo que la perspectiva tiene que ir más allá. Además de fijarse en que los productos sean “bio” (es decir, cultivados y producidos de la manera más respetuosa posible con el medio ambiente) es necesario que sean de ámbito local. La moda por lo exótico y algunos boom de productos “bio”, como la quinoa, que era el alimento del que se nutrían pueblos indígenas del Perú y que ahora, debido a las exportaciones a Europa, ya no pueden permitirse, no resultan a la larga demasiado ecológicas. Las exportaciones, además de alterar el equilibrio alimenticio de muchos pueblos, conllevan contaminación y gasto energético por el transporte. Y eso, aunque se vea menos, también perjudica.
    Sigo tu blog y sé que te interesa la alimentación bio y la cosmética bio, y te aplaudo. Pero si me permites, a veces me pregunto si sólo nos interesa comer manzanas sanas o que todo el mundo pueda comer manzanas. La mentalidad “bio” engloba también las condiciones de producción de las cosas. En el ámbito de la moda, por ejemplo, deberíamos apostar más por la moda sostenible (que la hay, y preciosa), menos prendas (aunque sean más caras), y más duraderas. Cuando uno mira las etiquetas de las prendas de Zara, H&M, Mango, Stories y ¡hasta marcas prestigiosas como Cos!, se da cuenta de que todo está fabricado en China, Taiwan, India o Turquía… ¿bajo qué condiciones? En el fondo todos sabemos bajo qué condiciones… Si nos compramos una camiseta por 8 euros… después de exportarla desde China, por ejemplo, ¿cuánto cobró quién la fabricó?
    Parece que aprovecho este tema para hablar de otra cosa, pero no: va todo en el mismo lote.
    Como sueles decir, información es poder. Y capacidad crítica, claro.
    Dicho lo cual, me gusta mucho tu blog 🙂

    1. Me ha encantado tu comentario. Estoy de acuerdo al 100%.
      Por desgracia, creo que lo BIO es una moda pasajera (ojalá no sea así). Además, me da la sensación de que actualmente hay mucha gente que se suma a ella por un tema meramente “estético”, para mostrar “de cara a la galería”, superficial. Y respecto a la ropa es una pena que mucha gente no se plantee dónde está hecha, por quién y en qué condiciones. En mi opinión, no puedes ser “BIO/Eco” si solo te fijas en lo que comes; hay que ir más allá y ser respetuos@ fijándote en todo, no solo en la comida.

  2. Yo más que fijarme en si es bio o no… intento comprar siempre verdura y fruta de temporada y si puedo ir a los puestos de pageses mucho mejor (pageses de verdad, de los que te atienden con las manos trabajadas y a pie de su campo), porque la diferencia es grande; tengo suerte porque hay varios por la zona. Los huevos también los compro en los pageses y <3 <3 <3

    Con el tema del pollo pues también se nota la diferencia y si hay opción "bio" pues me decanto por ella, porque la diferencia vuelve a ser grande.

    En resumen, sí que me fijo y elijo en la opción más bio, de km0 o de temporada, porque se nota y si eliges que sean de proximidad y de temporada se nota en el precio. Prefiero comprar "menos" cantidad y "más" calidad.

    Muy interesante Olga!! Besos.

  3. Siempre que puedo, elijo ecológico y yo también he observado que en las grandes superficies cada vez mas hay productos de este tipo y me alegra. Pero, es más caro.
    La cuestión es que yo elijo comer estos productos ya que me lo puedo permitir y para mí es importante su calidad. Con los huevos, no hay color, por ejemplo.
    Para mí ha sido entrar en un mundo mejor y, por ahora, sin retorno. Y tú has tenido mucho que ver en esto 😉
    Un abrazo Olga.
    Yolanda M.L.

  4. Hola Olga! Me encanta este tema porque intento derribar estos mitos constantemente.
    Yo intento comprar siempre productos eco, y más que una diferencia de precio entre eco y no eco, influye mucho el establecimiento donde lo compres.. por ejemplo: vivo cerca de Goya y a veces voy a una frutería orgánica muy mona que hay por allí, donde la compra semanal de verdura y fruta me cuesta unos 15 euros, sin embargo, en el mercado de mi barrio (solo a dos paradas de metro de Goya) que también venden productos eco, me cuesta la misma cantidad unos 10 euros (para tener todos los datos, en la frutería de debajo de mi casa, que no venden eco, lo mismo puede costar 6 euros).
    Y esto centrándonos en productos frescos.. hay que saber buscar!
    Yo creo que a ti la compra te costó más barata en Miki Market 😁

  5. Yolituejar@hotmail.com

    dice:

    Buenos dias Olga, a mi lo de la alimentación bio sí que me está empezando a obsesionar, eso de que lo hormonen todo y demás me parece fatal.
    El caso es que vivo en un pueblo y mi padre y en mucha mayor medida mi suegro nos abastecen de un sinfín de frutas y sobretodo verduras. Aunque la producción no es totalmente eco (algún producto para las plagas hechan) me aseguro que no esté hormonado, gaseado o encerado. Crecen en el tiempo que necesitan y saben realmente bien porque las cogen en su punto. Cuando no tienen de determinado producto, se las compro a un chico que produce frutas y verduras de forma totalmente ecológica, y el precio con respecto a las de la tienda no es ni una cuarta parte. A mí me compensa, a lo mejor me lo quito de otro gasto pero la alimentación de mi familia me preocupa y por eso me compensa.
    Un besito, y me encanta el contenido!!

  6. Hola Olga!

    Uy, uy, uy, menudo temazo has sacado hoy!! Me encantan estos debates!

    Empecemos por el principio: Yo también soy de la opción bio siempre que puedo…y siempre que puedo es casi siempre: compramos mucho bio, muchísimo para ser sincera . Y esto no es de ahora.

    Algunas precisiones:

    Lo bio está de moda y aprovechando el tirón hay mucho timo!

    Mira, hace poco estuvo un amigo de viaje en Francia y me preguntaban: ¿Qué tienen los franceses con lo bio que todo es bio?! Yo estudié en Francia hace más de 10 años y mi compañero de piso francés ya compraba bio, y ya comía kale, quinoa, y bulgur, por ponerte un ejemplo. En el ámbito universitario español en el que había estudiado de eso ni se hablaba. Al año siguiente tuve un compañero alemán. Más de lo mismo. En España es una moda relativamente reciente y que quieres que te diga, eso se nota en los precios. Recuerdo que una vez publicaste en stories un paquete de pasta bio a casi 6 euros. Yo en Holanda la compro en cualquier sección bio de cualquier supermercado o en supermercados bio por la mitad.

    Lo bio no va siempre de la mano con la sostenibilidad.
    Lo que ha pasado con la quinoa, por ejemplo. He visto que ya lo ha comentado Laura y estoy totalmente de acuerdo. No me repetiré aquí!

    Lo bio debería ser lo habitual
    Lo que quiero decir es que la lucha ya no por lo bio, sino contra los alimentos que son perjudiciales para salud requiere de acciones a otro nivel. Como consumidores tenemos una responsabilidad importante, pero esta va más allá. Mientras que con 6 euros las personas con menos recursos solo puedan comer en un establecimiento de la cadena de hamburguesas más extendida del mundo mundial, poco margen de maniobra habrá. Mientras en los supermercados vendan galletas, bizcochos y cereales compuestos en un 99% por azúcar y a precios irrisorios, poca vida saludable se puede inculcar. Mientras llevar al recreo un bocadillo de un buen pan de semillas con un buen queso y una pieza de fruta salga más caro que un bollo industrial, poco se puede hacer. Es obvio que lo más barato no puede ser el criterio y que para crear hábitos alimenticios saludables hay que preguntarse de dónde queremos invertir el dinero. También es obvio que se puede comer muy bien por poco dinero (volvamos a la dieta mediterránea, a nuestros garbanzos y lentejas). Pero también es muy cierto que hoy día hay ciertos productos básicos de calidad vetados a un sector muy importante de la población.

    Menuuuudo discurso! Es lo que pasa por abrir la caja de pandora !

  7. Es un debate que da para mucho. Yo reconozco que no me creo para nada todo lo que lleva la etiqueta Bio en los supermercados, considero que hay mucho timo y habria que contar con mayores garantias en la trazabilidad de los productos. Partiendo de eso, tambien añado que para una familia media de 4 personas con el sueldo medio de España no es economicamente sostenible pagar el doble por la cesta de la compra, esa es en mi opinion la cruda realidad.
    Tampoco creo que sea sostenible producir por ejemplo verduras sin la ayuda de la agroquimica, seria inviable dar de comer a los miles de millones de habitantes que pueblan el planeta, seamos realistas, seria volver a la Edad Media. Eso no quita, y estoy plenamenta de acuerdo en que es incomparable la calidad de los productos de una huerta casera o de un pollo criado de verdad en granja, pero la mayor parte de la poblacion mundial vivimos en ciudades y mayor concentracion habra aun a medio y largo plazo.
    Me hab encantado muchas de las reflexiones que habeis plasmado aqui, como la reflexion que deberiamos hacer en todas las dimensiones del consumo para ser mas responsables y mas conscientes de que somos parte del engranaje que sustenta el consumo salvaje

  8. Me sumo al debate.
    Yo soy madre de 3 niños pequeños y en casa sí que estamos concienciados con comer cada vez mejor, y con ser cada vez más respetuosos con el planeta y sus habitantes.
    Es verdad que comer bio es más caro, y que vestir de acuerdo a unos criterios respetuosos con la dignidad de quien lo fabrica, también es más caro. La verdad, es que poco a poco en casa nos vamos concienciando más, y he llegado a la conclusión de que el secreto está en volvernos más “básicos”. Hemos recortado nuestra lista de la compra para ajustarnos al presupuesto, y sabeis qué? no es tan malo…. a los niños les encanta desayunar pan con leche o copos de avena con leche y canela… las galletas, para días de fiesta. En nuestra casa no hay cosas especiales, pero no significa que no comamos rico. Con la ropa, lo mismo. No llevamos muchas de las tendencias que podríamos comprar en H&M o Zara o Primark por poco dinero… pero tampoco pasa nada. Creo que con menos cosas y de más calidad, nos quedamos en el mismo presupuesto, y me parece un ejercicio de relajación (de consumo) muy recomendable. Además, creo que de momento no tenemos pinta de hippies ni muy frikis (con todo mi cariño a los hippies y frikis ;)))
    Por cierto, me encanta el blog, todo lo que nos enseñas y propones, y este tipo de debates tan sanos y respetuosos.
    Enhorabuena!!

  9. Hola!!
    A mí no me parece tan desorbitada la diferencia de precio y no me importa pagar un poco más por comer algo más sano y elaborado de manera más respetuosa.
    En mi caso el problema es que donde vivo no hay muchas opciones de compra bio y entonces hacemos compras online o nos desplazamos un poco más para conseguirlo, pero en ocasiones no se puede. Por lo demás sí que lo intento y no sólo en la alimentación, la cosmética o los productos de limpieza estamos empezando a usarlos bio también.
    Me han gustado los post de esta semana!
    Feliz finde

  10. Hola Olga,

    Yo tengo el corazón dividido. En general, procuro comprar fruta, verduras, carne y pescado en el mercado o en tiendas de confianza de mi barrio. Al fin y al cabo creo que contribuyo a potencial el mercado de cercanía y pequeñas tiendas.

    En cambio, cada vez hay más tiendas/supermercados ecológicos por la ciudad… aunque me llaman la atención y puede que algunos productos sean mejor, creo que aporto más haciendo la compra como actualmente la hago en vez de comprando en tiendas más grandes que al fin y al cabo sería como ir a Carrefour.

    Evidentemente, el resto de productos los compro en supermercado pero en cuanto a alimentación intento que principalmente sean de marcas pequeñas y lo más artesanales posibles (yogures, lácteos, pan…)

  11. ¡Hola, Olga!

    Me ha parecido muy interesante tu artículo, desde luego el precio de los productos BIO es una de las pegas que más se oyen en la calle, pero no hay muchos artículos sobre el tema. Se incide mucho en que son más sanos, pero pocos se atreven con el “y más caros!” 🙂
    En relación a eso, bueno, creo que es la misma historia para todo. Los productos de comercio justo (en general) suelen ser más caros porque no explotan a los trabajadores, utilizan productos de calidad, etc. A veces nos cegamos con lo barato que es un producto, pero no pensamos en las enormes consecuencias a largo plazo.
    ¡Muchas gracias!

  12. Que gran debate! Comparto prácticamente todo lo que se dice por aquí. Está claro que cada vez somos más conscientes de la importancia de comer sano pero coincido con Gema que lo bio se ha convertido en una moda y eso encarece muchísimo el coste final. Aunque al hacer la compra unos pocos euros no es mucho en la suma mensual y anual es bastante. Yo intento que mi alimentación sea lo más sana posible pero está claro que para que todo el mundo pueda permitírselo los precios (oferta/demanda en general) debe cambiar.

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