Giethoorn con niños

Siempre me pasa. Me enamoro de una foto que es la que termina de convencerme. La que me hace elegir destino. Me pasó con los lagos de Plitvice en Croacia. Y en Holanda fue este pueblo. Lo vi y supe que quería ir. Pocos meses después estaba comprando el vuelo a Amsterdam. Y una de mis prioridades del recorrido era este precioso pueblo. Giethoorn.

No es sólo lo bonito y estético de sus casas. Es su identidad, su forma de vida. Tiene una belleza tan simple que parece salido de un cuento de hadas. La vida aquí pasa tranquila a lo largo de pequeños canales decorados con casas rurales con techo de paja.

¿Qué es lo que lo hace tan especial? Que no existen los coches, ni el tráfico ni el ruido. El medio de transporte más utilizado por todos sus vecinos son las barcas. Es un pueblo sin calles, pero con canales y con 176 puentes que unen a las diferentes casas con las otras partes del pueblo. La tranquilidad es absoluta.Los visitantes dicen que el sonido más fuerte que se oye es el de los patos. Y es verdad.

La conocen como la Venecia Holandesa pero no, no es Venecia. Es mucho más tranquilo e idílico.

Los turistas tienen que dejar sus coches en las afueras del pueblo y visitar el pueblo a pie o en barca. En Giethoorn por lo general tienen “barcos susurradores”, son barcos con motores silenciosos para no molestar el día a día de los habitantes con los ruidos fuertes de los motores. El planazo con los niños es alquilar tu propia barquita e ir recorriendo el precioso pueblo, parando en las casas que quieras: algunas son restaurantes, otras museos… parece un pueblo de cuento.

Algunos piensan que el pueblo ha sido retocado para atraer mas la atención de los turistas, pero lo cierto es que tanto las casas como el comercio siempre ha sido así:  su arquitectura y diseño es original desde su fundación, preciosas casas con tejados negros de paja y barro.

Alquilar la barca nos costó 20 euros la hora y la tuvimos 3 horas. Recorrimos todos los canales disfrutando de las vistas, de las preciosas casas, de ver a los patos acompañandonos por el agua… nuestro plan del día fue ir en barco a la isla que está junto al pueblo y hacer picnic allí.

Junto al aparcamiento donde aparcas el coche hay un supermercado. Llevábamos la comida preparada de casa pero en el supermercado compramos pan y bebidas frías. Miré el tiempo de toda la semana y reservé un día de sol, que en Holanda escasean. Quería disfrutar Giethoorn con la luz que se merece.

El día de Giethoorn fue idílico. Este rincón holandés es perfecto para desconectar del mundo y relajarse de verdad. Si vas a Holanda, no lo dudes.

3 comentarios en “Giethoorn con niños

  1. Una maravilla!! Yo tenia muchisimas ganas de hacer el mismo plan…me habia imaginado en la barquita muchas veces..pero bueno, sera una excusa estupenda para volver ¡Cuanto nos gustó Holanda!

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