Un cottage sueco con esencia a verano

Es más que probable que el origen de los tradicionales cottage que poseen los suecos se deba a los largos y grises inviernos a los que están acostumbrados, y es que muchas son las familias que tienen en propiedad una casita de campo, buscando así contrastar con el tiempo más frío y más apagado del invierno y tratando de exprimir al máximo la estación estival en este tipo de estancias, luminosas y llenas de vida.
Y es que en cuanto llega el buen tiempo la mayoría de escandinavos se escapan a sus casas de campo, cottages llenos de luz, frescos y con una decoración rústica, sencilla, alegre y acogedora, como esta encantadora casa que hoy os enseño. Un cottage abierto que no pone limites ni barreras a la naturaleza, si no todo lo contrario, se ha construido para disfrutar del aire libre y del buen tiempo, interior y exterior se funden en uno.
Una cocina amplia y abierta, con una puerta que nos deja salir y disfrutar del frescor del campo, un porche en la parte frontal de la casa en donde pasar largas horas mirando al lago, un salón con enormes ventanales para que no nos perdamos ni un minuto de los maravillosos días de verano, una ducha al aire libre para refrescarnos y respirar aire puro… Como vemos, en las casas de verano escandinavas la vida es totalmente abierta y en armonía con la naturaleza, huyendo de las cuatro paredes que nos encierran durante el resto del año.

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