Tenemos las claves de la felicidad

O, al menos, sabemos donde encontrarla

por Beatriz Rodríguez-Gimeno

Este 20 de marzo no solo le damos la bienvenida a la primavera, también celebramos un día muy especial: el de la felicidad. Y esto nos lleva a preguntarnos, ¿qué es lo que nos hace felices? Un paseo por la playa, un abrazo de alguien que queremos, el olor de la hierba mojada… Por favor, ¡aparquemos los sentimentalismos! Hay otras muchas cosas, mucho más divertidas, que nos hacen ser muy felices aunque sea momentáneamente. Pueden sonar algo más superficiales pero no nos engañemos, ¿a quién no le gusta de vez en cuando sacar su lado más ‘malvado’? Repasamos esos pequeños placeres que nos llenan de felicidad. ¿Con cuáles te identificas?

Encontrar los zapatos de tus sueños

Sí, esos que llevabas meses deseando y que cada vez que ibas a una tienda a por ellos te decían que estaban agotados. ¡Qué gran sensación la de volverlos a ver y que sean de tu talla!

Abran paso que voooy!!
Abran paso que voooy!!

Encontrar un billete en la calle

En la calle, en el metro, en el bolsillo de un abrigo que hace tiempo que no usábamos… Sea donde sea y sea la cantidad que sea (ya pueden ser 10 € que te emociona igual), encontrar un billete con el que no contabas te hace sentir una sensación similar a la de haber ganado la lotería y por un momento te crees hasta millonaria.

Bitch better have my money!
Bitch better have my money!

Salir del baño de la discoteca y que pongan tu canción favorita

Después de dos horas haciendo una cola interminable, aguantando como puedes esas ganas de ir al baño y soportando las tonterías de las borrachas de tu alrededor, nada como un poco de ‘chapa y pintura’, salir espectacular directa a la pista de baile y que pongan tu canción favorita. ¡Eso sí que es un subidón!

Miami me lo confirmóooo!!
Miami me lo confirmóooo!!

Encontrarte a tu ex con tu nuevo novio al lado

Sí, ese hombre que te partió el corazón y te dejó llorando durante toda una semana (o dos o tres). Ese al que retorcerías entre polvos pica pica (gracias Hombres G por esta ‘gran’ frase). Ese al que… ¡Que más da! Ya te ha visto con tu nuevo novio de la mano (que por cierto es mucho más guapo y más simpático) y te ha visto la mar de feliz. ¿Qué más se puede pedir?

Sí nosotras somos felices con esta situación, imaginaos cuánto lo sería Adele
Sí nosotras somos felices con esta situación, imaginaos cuánto lo sería Adele

Quitarte el sujetador al llegar a casa

Qué bonitos son y cuánto nos gustan… Pero qué gustazo ese momento en el que te desprendes de él en cuanto llegas a casa. Puede sonar algo exagerado pero debería estar en el top 10 de las mejores cosas de la vida.

El mejor momento del día
El mejor momento del día

Encontrar una sala de cine donde ponen esa peli que creías que ya habían retirado

¿Cuántas veces dices ‘tenemos que ir a ver esa peli’ y al final, por una cosa o por otra, nunca sacas tiempo para ir al cine? Y claro, cuando ya desistes porque han pasado cuatro meses desde su estreno y sabes a ciencia cierta que la han retirado de la cartelera, descubres que hay una sala de cine que aún la sigue poniendo. ¡Eso sí que es tener suerte en la vida!

Cuando por fin la ves no es para tanto... ¡Pero da igual!
Cuando por fin la ves no es para tanto… ¡Pero da igual!

Encontrarte a tu ‘archienemiga’ en tu mayor momento de esplendor

Hubo un tiempo que fuisteis amigas pero después de la forma en que te la jugó no quieres saber absolutamente nada de ella. Eso sí, que ella sepa lo bien que te va no te importa nada… Y justo, en ese momento en el que no puedes estar mejor, más guapa y más feliz ¡te la encuentras!

¿Cuántas veces has soñado con este momento?
¿Cuántas veces has soñado con decirle esto?

El vestido de tus sueños rebajado

Pasar todos los días delante del escaparate e imaginarte con él puesto hasta que miras el precio y decides que no es para ti. No es para ti hasta que descubres que está rebajado ¡al 70%!

Y para celebrarlo, te llevas también unos zapatos, unos pendientes, un bolso... para completar el look
Y para celebrarlo te llevas también unos zapatos, unos pendientes, un bolso…

Que te cuenten un cotilleo

Pues sí, no lo vamos a negar, una tarde de cotilleos con nuestra mejor amiga es una de las cosas que nos hacen seguir adelante en esta vida. ¡¿Qué quién se le ha liado con quién?!

¡Qué fuerte, tía!
¡Qué fuerte, tía!

Un ‘zas’ en toda la boca

Que si lo vas a hacer mal, que si te vas arrepentir, que si tengo razón… Pocas sensaciones son mejores que la de conseguir algo por lo que nadie daba un duro y poder darles un ‘zas’ en toda la boca.

¿Qué yo no podía qué?
¿Qué yo no podía qué?

Después de leer esto, ¿sigues pensando que lo más maravilloso de este mundo es sentir el rocío de la mañana sobre tu piel?

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