Guía de viaje: Valle Sagrado y Machu Picchu

AVISO. Ver las fotos de los viajes de otros, nunca me ha parecido especial. Por eso no sabía si compartir todo esto así pero, han sido muchos los mensajes pidiéndome datos y direcciones y he decidido empezar por aquí. Solo si me pedís más habrá más así que, hablad, hablad ♥

Solo teníamos una semana para conocer y disfrutar al máximo en el Perú. Nos han gustado tanto, tanto, tanto aquellos 7 días que, no nos da pena habernos perdido mucho de lo que ese increíble país ofrece porque, volveremos. Estamos seguros de que volveremos.

Llegamos a Cuzco desde Lima en muy buena compañía, un jueves 1 de febrero a eso de las 8 de la mañana.

Ya en el aeropuerto, se sienten esos más de 3000 metros de altura a los que está la antigua capital inca y por eso, se agradecen las hojitas y caramelos de coca que encuentras a cada paso. Nosotros, por prevenir, también nos tomamos “Sorojchi Pills”  aunque allí nos confesaron que poco servían contra un auténtico mal de altura.

Al salir del aeropuerto nos esperaban con una furgoneta para llevarnos a recorrer algunos pueblecitos del Valle Sagrado. No era consciente de las emociones que estaban por llegar. No sé bien si fue la altura, los caramelos de coca o las ganas de aquellos días pero, viví de una forma muy intensa aquel día. Aquellos días. Se me saltaron las lágrimas en muchas ocasiones y disfruté mucho, mucho, muchísimo de cada paso.

El Valle Sagrado de los Incas, fue uno de los principales puntos de producción del imperio por la riqueza de sus tierras y sus cualidades geográficas y climáticas. Además de muchos valles y ríos que recorren las imponentes montañas de Los Andes, este valle está repleto de pueblos coloniales que impactan por ese mestizaje tan marcado tanto en arquitectura, arte y cultura. Una auténtica pasada.

Nuestra ruta aquel día sería por Urubamba: Chinchero, Maras Moray y Ollantaytambo.

El camino desde Cuzco hasta nuestro primer destino, Chinchero, era tan impresionante que no importó nada. Ni la rueda explotada.

Antes de llegar al pueblo de Chinchero, hicimos una parada en su centro de textiles. Allí todo está muy enfocado a dar a conocer a los turistas esa parte tan artesanal y especial que tanto caracteriza a la zona. Para guiris pero igualmente bonito y emocionante.

Disfruté mucho de aquel rato, del té de Muña al que nos invitaron y la explicación que nos dieron aquel grupo de mujeres sobre cómo realizaban todo el proceso (lavar e hilar la lana, teñirla con tintes naturales como las hojas de eucalipto o las cochinillas, el arte milenario de tejer…) y también me hizo reflexionar sobre la figura de la mujer en aquel lugar, la evolución de las sociedades, la libertad, la felicidad… Ya os digo; fue un día cargado de todo.

A la entrada del pueblo es donde compramos un ticket que nos permitiría acceder a todos los pueblecitos, monumentos, museo, etc. que iríamos visitando a lo largo del fin de semana; nos recomendaron probar el típico “Choclo con queso”.  En el Valle Sagrado es donde se consigue el mejor maíz del Perú así que, había que probarlo sí o sí y estaba… BUENASO.

Nuestro guía Victor, de unos 8 años, nos contó que Chinchero (provincia de Urubamba) significa “La tierra del arcoíris”, fue el lugar elegido por el 11º rey Túpac Inca Yupanqui  para vivir y por eso, posee importantes construcciones incas. Cuando llegaron los Españoles y después de muchos conflictos, se construyó la actual iglesia rodeada de una arquitectura muy colonial que hace que ese lugar, esté repleto de contrastes.

La siguiente parada fue en los restos arqueológicos de Moray. “La palabra Moray se cree que tuvo algo que ver con la cosecha de maíz que se llamaba Aymoray, o con el mes de mayo, que también se llama Aymoray, e igualmente con la papa deshidratada que es la Moraya o Moray.”

Dicen que se trataba de un lugar de investigación agrícola inca en el que ellos, realizaban pruebas de plantaciones a diferentes alturas para analizar cómo se comportaban esas plantaciones en función de los microclimas que conseguían. Dicen que Moray, pudo haber servido como modelo para el cálculo de la producción agrícola no solo del Valle del Urubamba, sino también de diferentes partes del Tahuantinsuyo (así se le llamó a todo el territorio inca).

Seguimos nuestro camino hacia las salinas de Maras. Allí alucinamos con las salinas de donde se saca, dicen, una de las mejores sales del mundo.

Las salinas, tan antiguas como el propio Tahuantinsuyo, están formadas por pozas que se llenan de agua caliente y salada que llega desde las montañas. El agua se evapora por la acción del sol y quedan los cristales de sal gruesa.

Fue un lugar muy importante al tratarse del principal abastecedor de sal (y todo lo que eso significaba) de la zona. Todavía me acuerdo de su olor y de aquel paisaje.

Parada para comer sin salir de Urubamba y, aunque el sitio no lo elegí yo, lo habría hecho sin pensar. El Huacatay y su jardín mágico, sus “chichas y limonás”, sus platos tan bonitos, coloridos y deliciosos y su gente que tan bien nos trató después de aquellas horas de tanta emoción. TOP. 

Antes de llegar al hotel, fuimos a conocer Ollantaytambo y su fortaleza. Llegamos muy justos y pudimos disfrutarla prácticamente vacía. Durante el imperio, Pachacute (9º gobernante) conquistó la región y construyó allí el pueblo y un centro ceremonial. En la época de la conquista, sirvió como fuerte de Manco Inca Yupanqui, líder de la resistencia inca y es la única ciudad del incanato en el Perú que aún es habitada por lo que puede verse, en todo su esplendor, la utilidad de las construcciones agrícolas, calles empedradas y canales de agua construidos en época inca.

¿Os podéis imaginar cómo estábamos llegados a ese punto del día? Muchísimas cosas increíbles habían traspasado nuestras retinas y, los nervios, la altura y el madrugón empezaban a hacer sus efectos. Fue el momento perfecto para llegar al hotel que elegimos para pasar esa noche. UNA AUTÉNTICA MARAVILLA.

También os lo dije aquel día a través de Instagram Stories. No comparto todos estos datos para generar envidias. Somos personas normales que organizamos con ilusión nuestros viajes y elegimos allá donde vamos de la misma forma que lo hacéis vosotros. Cuando acertamos, compartimos. Así si alguna vez os decidís a ir, podréis disfrutar tanto como lo hicimos nosotros.

Llegar a aquel hotel, Tierra Viva Valle Sagrado Urubamba fue superior. Un equipo de personas que nos cuidó sin parar, un grupo de casitas en medio de las montañas, un sonido y olor a naturaleza difícil de olvidar y una habitación sencilla y maravillosa que acogió nuestro amor en aquella noche tan especial.

Antes de ir a dormir disfrutamos de un masaje INDESCRIPTIBLE y un ritual relajante en su Spa y, poco más os puedo contar. Ojalá un teletransporte inmediato para mi hoy.

A la mañana siguiente, el despertador sonó a las 5am y un desayuno como este nos esperaba. Necesitábamos recargar pilas porque otro día increíble se avecinaba.

Creo que aquel fue el trayecto en tren más increíble de toda mi vida. El Perú Rail que atraviesa el Valle Sagrado, siguiendo al río Urubamba hasta llegar a Aguas Calientes (Machu Picchu pueblo) cuando acaba de amanecer es una experiencia que no os podéis perder… No porque el tren en sí; las personas que allí trabajan, sus mesas, manteles, ventanas, sea especial si no porque, el camino impresiona, de verdad.

El plan: Llegar a Aguas Calientes temprano, coger un autobús también temprano que te lleve en unos 30 minutos hasta aquel lugar. Machu Picchu de mi  ♥

¿Sabéis? Todo fue especialmente bonito allí. Tengo apuntadas muchas cosas que contaros de aquellas horas en Machu Picchu. Si vais, tenéis que contar con un buen guía que os cuente historias y leyendas que llenen de misterio aquel paisaje que sobrecoge. Contadme en los comentarios si os apetecería que lo escribiera todo en algún post y lo haré sin pensar. Muchísimas ganas de ir os entrarán.

Agotadas, felices y con un poco de mal de altura regresamos a la capital pero todo esto ya es otro capítulo que solo si os apetece, me animaré a contar. ¡Espero que os haya gustado el paseo! Feliz comienzo de semana.

10 comentarios en “Guía de viaje: Valle Sagrado y Machu Picchu

  1. Jolín Olga,
    estoy deseando que cuentes más y deseando ir con mi familia.
    Supongo que como todo lo pospondré para cuando mi hija sea un poquito mas mayor. Pero lo tengo entre ceja y ceja y eso, ya es importante e inspirador.
    Besos

  2. Encantada de tu guía de viaje, lo bien que lo explicas, las fotos que nos muestras y las buenas ideas que nos das 🙂

    Quizás es un viaje que no haré nunca, o quizás sí. Pero que nos enseñes algo tan bonito y hecho con tanto cariño que se agradece muchísimo.

    Un besazo y feliz semana!!

  3. Hola! Yo estaba esperando este post con muchas ganas! En septiembre vamos a Perú y me apetecía mucho que contaras tu experiencia y recomendaciones 🙂
    Así que por mi parte, cuánto más, mejor!
    Un beso grande

  4. Gracias por este post Olga, has transmitido totalmente los momentos felices e inolvidable que viviste en este viaje, tanto con los textos como con las fotos. Me ha encantado y de verdad que estoy deseando que publiques otro post con otra parte de tu viaje peruano.

  5. Gracias Olga!, yo fui una que te pidio este post….creo q ire en verano…y quiero mas!…que colores!

  6. Queremos más! Más fotos y más guía, queremos saberlo todo! Viaje inspirador donde los haya!! Cuenta más sobre qué comiste y dónde porfa <3

  7. Enganchada a este post, y con infinitas ganas de ver el resto! Mil gracias por compartirlo.

  8. Olga, eres un amor. Te he escrito alguna vez, no muchas, pero te sigo desde siempre. Ya te comenté en algún otro post que me resulta muy inspiradora tu forma de comunicarnos todo lo que te sucede. Me parece que haces un blog bonito y real. Nada pretencioso y sin ostentaciones, pero chulo chulo. Un blog que ha evolucionado en pro de la mujer real y sin demasiados artificios. Transmitiendo que el consumo no ha de ser ni necesita ser excesivo para que cada una avance en pro de nuestro bienestar y siendo fieles a nosotras mismas. Eso sí que es ser “it”.
    Hace tiempo que quiero ir a Perú y justo publicas este maravilloso reportaje, graciñas. Me encantas como persona, al menos la que aparentas ser 🙂 Eres muy afortunada de poder hacer y trabajar en lo que te gusta. Yo iba para diseñadora, y me quedé en responsable de administración..jajaja..pero como soy tan creativa me las apaño para hacer lo que puedo en mi tiempo libre. Lo que más me gusta es la dirección artística, pero a mis 40…se hace lo que se puede por aprovechar el presente y no mirar a lo que una pudo haber llegado. Pero nunca es tarde?? Intenté un blog pero a medias está…a ver si lo logro poner en marcha.
    Un beso y gracias por tus aportaciones para mirar al lado soleado de la calle..como dice la canción.. “On the sunny side of the street”

  9. Me ha encantado y me ha devuelto por unos instantes allí. Yo he tenido la suerte de estar en Perú también y fue increíble. Qué bonito lo describes y que fotos tan bonitas Es un país increíble y para nada inaccesible.
    Yo hice el recorrido de ida desde Hidroélecrtrica hasta Aguas Calientes andando por las vías del tren y fue chulisimo. La única pena es que en Machu Pichu (pasamos un día entero allí metidas) no paró de llover. Pero bueno……aún así vine emocionada
    A mi me gustaría mucho que hicieras más post sobre Perú

    Besitos

  10. A mí tampoco me interesa especialmente ver las fotos de los viajes de otras personas pero tú lo hacer todo taaaaaan bonito, que me encanta el post Olga.
    Un beso,
    Sara

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