Un mandala efímero en El Retiro

Durante estas semanas algo más retirada del blog, muchos; no, muchísimos han sido los descubrimientos interesantes que me encantaría compartir con vosotras. Poco a poco. Como sabéis, hace un par de fines de semana pude disfrutar de un Retiro de Yoga y Detox Emocional con Eva Villar. Fue una experiencia de la que me encantaría hablar más a fondo. El caso es que, una de las muchas cosas buenas que me regaló ese fin de semana, fue conocer el lugar impresionante donde se realizaba el retiro; la masía La Garriga de Castelladral, una casona impresionante en plena naturaleza y rodeada de belleza de la que me enamoré por completo. Nuria y su familia, llevan aquel precioso negocio desde hace ya varios años y también gestiona su perfil de Instagram que os recomiendo muchísimo: @masialagarriga.

Allí, uno de sus posts me inspiraron a hacer justo lo que os enseño en el post de hoy. Ya había disfrutado de lo impresionantes que son los Mandalas de flores (echad un ojo a este link) en vivo y en directo en nuestro viaje a Tailandia pero lo cierto es que, nunca se me había ocurrido hacer uno sobre la marcha y sin pensarlo, solo dejándome llevar y utilizando aquello que ponía a mi alcance el entorno en el que me encontrara. Me pareció una actividad muy bonita para un fin de semana de primavera.

Es el primero que hago pero no será el último. Me parece algo bonito que hacer en cualquier espacio en medio de la naturaleza en el que te encuentres. Es relajante, te ayuda a desconectar y conectar con algo sencillo que al menos a mí, me dio mucha paz (y eso que lo hice sin salir de la ciudad…).

El modus operandi es tan fácil como dar un paseo e ir recopilando todo aquello que te apetezca. Desde flores, hojas secas, palitos, ramas… Después, encuentra un lugar en el que hacer un circulo, siéntate cómodamente y deja volar tu imaginación. Es una actividad muy original para compartir con niños; yo estoy deseando volver a hacerlo con mi sobrina Casilda este verano quizás ¿junto a las olas del mar?

¡Contadme! Os mando un beso enorme y os deseo una super feliz tarde.

8 comentarios en “Un mandala efímero en El Retiro

  1. Qué inspiración tan bonita has tenido, eh! Yo a la vuelta del paseo mañanero y tras ver margaritas a doquier… me he “permitido” traérmelas a casa; ahora las disfruto en el salón… ☺

    * Bonito dia (Te echaba de menos estos dias…)

    1. Muchísimas gracias!!!!!!

      Siempre me pregunto si esas florecillas nacen silvestres o alguien las planta desperdigadas para que inunden todo en primavera… ¡me encanta!

  2. Olga te echamos de menos! qué me gustaría que compartieses tu experiencia en el retiro de yoga. Una idea muy bonita la del mandala! Besos

    1. ¡Muchísimas gracias por tu comentario!!!!
      Pronto haré un post dedicado al retiro.

      Te mando un beso enorme!!

  3. Me parece un ratito muy bonito para hacerlo con niños.
    Seguro que te la copiaré

  4. Creo que voy a a provechar a que vivo en la montaña para hacerlo este fin de semana con mi hija cerca del rio. Me lo imagino con piedras de esas redonditas. Puede ser una actividad de conexión en familia.
    Gracias Olga, besos

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