Incorpora el estilo mediterráneo a tu hogar

¿Quién no ha quedado cautivado por el encanto del estilo mediterráneo? Al igual que ocurre en moda, en el mundo de la decoración y el interiorismo esta estética tiene el poder de despertar pasiones gracias a su sencillez y autenticidad. El estilo mediterráneo aporta una sensación de ligereza al espacio que pocas corrientes decorativas logran igualar, al mismo tiempo que llena las estancias de una fuerza y personalidad incomparables.

Como resultado, los interiores en los que se aplica el estilo mediterráneo transmiten esa calma tan típica y única de las vacaciones, el inigualable olor a mar, la luz de la costa y todo ello, aunque no lo creas, esconde unas claves sencillas de llevar a tu casa. Sin necesidad de definir con precisión qué es lo que hace que esta estética sea tan cautivadora, una cosa si es segura: nunca jamás pasa desapercibida… ¡Te contamos por qué!

Deco mediterránea

La luz como protagonista

En decoración, sea el estilo que sea, es esencial aprovechar al máximo la luz natural para lograr el ambiente deseado. Aunque la elección de los colores desempeñan un papel crucial en este objetivo, contar con ventanas bien ubicadas, arcos estratégicos y otros elementos arquitectónicos que fomenten la entrada de luz natural es igualmente importante… ¡Aprovéchala al máximo!

Amor por los materiales naturales

La madera y la piedra son elementos imprescindibles en las paredes, suelos e incluso en el mobiliario de tu hogar para lograr un aire mediterráneo. Combinadas con tejidos naturales como el algodón, el lino y el mimbre en la decoración, se convierten en tus grandes aliados para crear esa sensación de ligereza y calma tan característica de la época estival. Estos materiales añaden textura y calidez a tus espacios, invitando a disfrutar de la serenidad y frescura que inspira la costa mediterránea.

Naturaleza

La sencillez como premisa

Evita las combinaciones extravagantes y no satures el espacio con muebles y accesorios innecesarios. Tu hogar mediterráneo no requiere de excesos y recuerda que la clave de este estilo radica en la sencillez y la naturalidad. Menos es más, mantén este principio en mente y deja que los detalles simples y auténticos hablen por sí mismos, creando un ambiente armonioso y acogedor que refleje la esencia propia del Mediterráneo.

Blanco por todos lados

Probablemente ya lo sabes, pero si hay algo que define este estilo es el blanco. En interiores y exteriores, las paredes y los muebles se visten con este color, infundiendo una luminosidad y una sensación de amplitud distintivas. Este énfasis en el blanco resalta la simplicidad y frescura que caracteriza a la estética mediterránea. Además de su estética impecable, el blanco juega un papel práctico en la vida cotidiana mediterránea. Al ser un color que refleja la luz, contribuye a mantener los espacios frescos y agradables incluso en los días más calurosos.

Blanco

Oda a los colores de la naturaleza

Aunque el blanco reine en la paleta de colores de las casas mediterráneas, esto no implica que sea el único protagonista. De hecho, se valora la inclusión de tonalidades inspiradas en la naturaleza para lograr un aspecto orgánico y armonioso. El azul, por ejemplo, despliega su presencia de manera notable en la decoración mediterránea, tomando inspiración del mar y el entorno costero. Este tono se fusiona perfectamente con el blanco, evocando la frescura y la serenidad del océano.

Azul

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