Barbara cumple cinco

Querida Bárbara. Hoy cumples cinco años y yo cada cinco de marzo me siento a recordar. No es algo voluntario, o quizá sí. Recuerdo que el cinco de marzo de 2016, cuando cumpliste un año, fue para mí un día terrible. No pude disfrutarlo. Los recuerdos de la noche que naciste volvían a mí sin parar y yo no podía dejar de llorar.

Cinco años después aquí estamos, esperando tu día emocionados. En esta casa el cinco de marzo no es «un» cumple, es «EL» cumple.

Qué suerte que hoy, cinco años después,  este sea un día feliz. Ni rastro de tristeza. De hecho en mi día a día ya ni acuerdo lo sufrimos juntas. Tu alegría borra recuerdos hija. Llevas semanas contando con los deditos de la mano los días que quedan para tu cumple. «Mira mama, mañana, mañana pasado, mañana pasado pasado»… y así cada día. Ayer repetías sin parar a todo el mundo que  «mañana es mi cumple». La vida para ti es una fiesta, sea cinco de marzo o no. Y yo espero seguir viviéndola a tu lado.
A las siete y media de la mañana he entrado sigilosa a tu habitación con los globos y los regalos  y te he encontrado saltando en la cama y diciendo: «mamaaaa, es mi cumple». Esa pasión por todo fue la que te salvó la vida. No la pierdas hija, es tu adn.
Tu ilusión arrastra a los de alrededor. Le ganaste la batalla a la vida. A los pitidos. A las estadísticas. Aún recuerdo la primera vez que te cogí en brazos, diminuta, no pesabas, eras casi como la palma de mi mando, pero allí había una gladiadora de 800 gramos dispuesta a despertarse con cinco años saltando en la cama.
Querida hija por muchos años que pasen, el cinco de marzo nunca será para mí una fecha normal. Es un día de emociones, de sentimientos mezclados. Una intensa y curiosa mezcla de felicidad y dolor. Cada cinco de marzo recuerdo con absoluta nitidez el miedo que sentí cuando la ginecóloga me dijo que estabas fueras y que me harían una cesárea de urgencia. El miedo con el que me desperté en la rea horas después sin saber qué había pasado contigo, atontada por la morfina, me dormía a ratos y pensaba: no quiero despertar.
Y el miedo brutal e irracional que sentí ya en la habitación cuando le confesé a papá llorando que no me atrevía a bajar a verte. No me sentía capaz de enfrentarme a un bebé de 800 gramos.
Fueron meses duros, pero creo que volvería a vivirlos si el final eres tú.
En estos años he recibido muchas cartas de mamas que pasan por momentos parecidos y es un orgullo para mí que tu historia sea ejemplo, que la gente sepa que un bebé de 800 gramos puede ser un torbellino de alegría, lista y divertida como tú.
Cinco años de felicidad, Barbarita. De ser hija única con hermanos. Tu necesidad de sentirte querida te define. Consigues ser el centro de todo. Eres vitalidad y energía. Y sobre todo eres una lección de vida.
Feliz cumpleaños hija, qué suerte contar días a tu lado.

10 comentarios en “Barbara cumple cinco

  1. Cada carta, cada año, me haces llorar. Me emocionas. Nunca olvidaré tu experiencia porque cuando nació Bárbara yo estaba embarazada de mis gemelos, que nacieron prematuros (no tanto) un mes después. Seguí la evolución de Bárbara como si fuera parte de mí, y aún hoy, así la sigo viviendo.
    Gracias por compartirlo con nosotras. Un abrazo.

  2. Y solo tu haces que ria llorando haces que llore riendo…..y me pregunto…como dice la canción….felicidades familia los 5 primeros de muchos más
    Gracias por compartir con nosotros
    Isabel

  3. Siempre emociona leerte!y ver como tu pequeña crece feliz y sana!
    Nuestra pequeña también tuvo su lucha particular en la UCI….son guerreras!
    Gracias por compartir esa alegría con todos.

  4. Muchísimas felicidades para la peque y para toda la familia. Me emocionan tanto estas cartas de cumpleaños tan bonitas … por muchísimos más días de celebración llenos de felicidad 😘😘

  5. Madre mia…que recuerdos….aún me emociono cuando lo recuerdo…..me alegro tanto, tanto, tanto por esos 5 años de Bárbara !!!

    Muchas felicidades para Bárbara y también para el resto de familia !!!!

  6. Felicidades a esa peque luchadora. Leo tu carta y no puedo evitar sentirme identificada. Mañana mi cuarta hija cumple 3 años. Nació, en contra de todo pronóstico con una trisomía 13, y como Bárbara, con unas ganas tremendas de vivir. Han sido 3 años maravillosos dando gracias a Dios por su vida y valorando cada instante como si fuera el último. Felicidades familia!

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