Camino de Santiago: ¿por qué ir?

Repetir el Camino de Santiago con su padre, su abuelo y sus primos era una ilusión para mis hijos. Y yo este año tenía claro lo inolvidable de esta aventura. Creo que es uno de esos viajes que uno recuerda de por  vida. He recibido muchos mails de padres y madres preguntándome, dudando: “¿aguantarán mis hijos? No sé si animarme”. Este post pretende ser un empujón cargado de sinceridad. El camino de Santiago con niños es duro pero es una de las experiencias más bonitas que puedes vivir en familia. 

7 primos. 7 valientes. Con sus palos del año pasado repitiendo el camino. El más pequeño tiene 6 años. Se levantaban a diario a las 6 de la mañana y andaban una media de 15-18 km con la ilusión de un reto por cumplir. A veces se cansaban pero se animaban unos a otros. A mi hija le dolía la rodilla. Se puso una rodillera y siguió. A otro le salieron ampollas. Ninguno se planteó parar. Su valentía me sobrecoge.

Cada etapa era un pequeño éxito. Cada día más cerca. Estoy muy orgullosa de los niños pero también de los dos mayores que han liderado esta experiencia. Ellos son los que motivan, ayudan, los que ponen reglas pero también dejan libertad. Los que les dicen: ánimo, tú puedes cuando los pequeños empiezan a cansarse.

Los que les divierten por las tardes para convertir estos días en una aventura única. Un día estuvieron visitando un castillo. Otro se bañaron en cascadas de agua helada. El primero que se metió fue el de 40 ja,ja… los pequeños le siguieron felices. El mérito es de 7 mini peregrinos pero también de  los dos adultos que han ido y que siguen teniendo alma de niños. Los niños son reflejos nuestros. Si tú estás motivado, ellos también lo estarán. 

Creo que el éxito de este viaje es sentir, disfrutar y vivir el camino. Pero no os engañéis. Hay momentos duros. En las redes sociales parece que todo es bonito e idílico. 7 niños andando durante 4 horas. ¿De verdad creéis que no hubo problemas? 

Discusiones entre primos, cansancio, ratos de no obedecer… nadie se libra. No pongamos la expectativa tan alta que la realidad nos desilusione. No imaginéis un camino idílico y perfecto con niños sonriendo y saltando a todas horas. Los niños a ratos se cansan y están más protestones. Claro que sí. A todos nos pasa. Eso también forma parte del Camino. 

Pero ¿sabéis una cosa? eso se pasa. Y con un pequeño empujón emocional, con una risa, con un abrazo de un primo… vuelven las risas y la emoción para todos.

Lo importante, lo que recordarás durante años, no es esa media hora de cansancio y protestas. Recordarás a tus hijos cruzando ríos, andando por bosques, cantando canciones, hablando de la vida, recordarás las conversaciones con los peregrinos que te encuentras…  y sobre todo recordarás la emoción máxima de llegar a Santiago juntos. El esfuerzo y la recompensa.  Atrás quedan las pequeñas peleas y los enfados.

Me cuentan que es una sensación inexplicable. Y cuando les oigo contarlo, tan pequeños, me doy cuenta de lo especial de este viaje. Hacer el camino de Santiago con niños no es un camino de rosas. Pero es una experiencia de vida.

Y yo quiero que mis hijos aprendan desde pequeños eso: que en la vida las cosas se consiguen luchando. Que el esfuerzo es la llave del éxito. Que rendirse no es una opción. Que las metas se conquistan poco a poco. Que caminando se hace el camino. Que aunque estés cansado si te levantas y sigues, al final llegas.

El camino de Santiago es una lección de esfuerzo, de superación, de compañerismo…

Y si ya era máxima la emoción, ayer aumentó aún más.  Recibí  por sorpresa una cajita con un regalo que me ha emocionado. Mi querida Laura de Poppies Style, a la que le encargué los recordatorios de la comunión de mi hija, me envió estas bolsitas personalizadas y estas chapas para mis mini peregrinos. Ella las hace para una tienda de un pueblo de Galicia. Pero ahora también las vende AQUI y me parece un detalle tan bonito… un pequeño premio para esos niños valientes.

Enhorabuena campeones. Pequeños pero tan grandes!

¿Os animáis a vivir esta experiencia en familia?

13 comentarios en “Camino de Santiago: ¿por qué ir?

  1. Podrias pasar la ruta q hicieron? Alojamientos? Y llevaban ellos las mochilas o teníais transporte. Si pudieas pasar esos detalles sería d gran ajuda! Me encanta tu block, te sigo hace tiempo. Felicidades de corazón.

  2. Hola!! El Camino es una de nuestras futuras escapadas que tenemos en mente. Mis peques tienen 5 y 2 años y por eso nos planteamos ir con remolque de los de bici pero a modo de carro. Tiene ruedas neumáticas y en principio allí por donde van las bicis puede ir ¿Cómo lo ves? ¿Qué camino hicisteis?

    1. Hola Paula, al principio mi marido se planteó también llevar el carro por si el de 5 no aguantaba pero finalmente fueron todos andando. En tu caso con la de 2 años sí creo que necesitas ese tipo de apoyo. Mis hijos fueron por caminos donde andar en bici es más complicado pero sin duda puedes hacerlo por la zona por la que van las bicis, que hay. Es una experiencia preciosas así que si estáis animados, adelante. En el post de hoy cuento las etapas y los sitios en los que durmieron. Un beso

  3. Si, por favor, os seguimos desde hace tiempo. Contadnos las etapas xa seguir a los q van abriendo camino. Gracias!!

  4. Nosotros queremos hacerlo el año que viene pero tenemos dudas . Ya iremos los 3 solo y no es lo mismo los niños acompañados que una Nina sola seguro que protesta.

  5. Hola! Soy de Argentina. Sigo tu blog, siempre tuve la idea de hacer el camino de Santiago. Ahora tengo 2 peques de 2 años, debo esperar un 3 o 4 de años como mínimo para llevarlos. Me gustaría saber de donde partieron, la ruta que tomaron, época del año, equipamiento con niños, … toda info será bienvenida. Muchas gracias!

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