Diez cosas que harás cuando todo termine

Hace años yo viví algo parecido a esto. Mi vida se quedó parada. Embarazada de Bárbara tuve que estar en reposo absoluto, sin poder levantarme de la cama, durante meses.  Veía la vida pasar por la ventana. Todo seguía girando… menos yo. Los niños iban al cole, la primavera llegó a casa, los viernes daban paso a los sábados… pero yo seguía en una cama absolutamente inmóvil, preguntándome cuándo y cómo llegaría el final. Fue una etapa angustiosa.

Recuerdo que un día mi marido me animó a hacer una lista de diez cosas que deseaba hacer cuando todo terminara. «Venga, sueña con cosas que te apetezcan mucho y escribelas, te prometo que cuando Bárbara nazca la cumpliremos todas, una por una«.

Es curioso. Podía haber escrito un viaje al Caribe. Podía haber soñado con planes lejanos. Pero no. Lo que más echaba de menos eran las cosas normales. Los planes cercanos, los atardeceres, los abrazos familiares, las risas con los niños… Todas las pequeñas cosas del día a día que en ese momento no podía hacer. Así que fui escribiendo esa lista de «deseos».

No imagináis lo que me ayudó emocionalmente esa lista. Era mi ilusión en un papel. Sabía que cuando todo terminara mis sueños me estaban esperando.

Y lo hicimos. Una vez superado todo el duro episodio que fue el embarazo y nacimiento de Bárbara sacamos la lista y fuimos cumpliendo uno a uno cada uno de mis deseos.

Durante mi embarazo, por ejemplo, abrieron la heladería Rocambolesc de los hermanos Roca, en la calle Serrano de Madrid. Yo soy muy fan de los helados y uno de los sueños de la lista era ir con mis hijos a esa heladería a probar un helado de un chef con estrella Michelin. No imagináis lo que disfruté de aquel helado el día que pude ir. Algo tan normal para mi cobró una dimensión especial.

Es una pena porque no he conservado esa lista y no recuerdo las diez cosas que apunté. Sólo algunas: ir a merendar cada día con uno de los niños en exclusiva, ver atardecer desde un lugar bonito en familia, pasar un fin de semana en una casa rural, disfrutar de un día de playa en Cantabria con mis padres…

Creo que este es un gran momento para soñar con todas esas cosas que haremos el día que podamos cruzar la puerta de casa.  Es una forma bonita de  mantener la ilusión. Y sobre todo no imagináis la emoción al cumplirlos, vives cada momento con una intensidad enorme.

Creo que este es el momento perfecto para repetir la experiencia y hacer una lista nueva.

¿Te animas a escribir tu lista?

 

Un comentario en “Diez cosas que harás cuando todo termine

  1. Yo lo primero que haré será ir a ver a mis padres, que viven en otra ciudad a media hora de la mía. Ha sido durísimo pasar este tiempo separada de ellos porque justo el día antes del estado de alarma a mi madre la operaron y le quitaron un ojo después de dos años peleando contra un tumor maligno. Me muero de ganas de darle un abrazo y de decirle que sigue estando igual de guapa que siempre, por mucho que ella diga que no se va a atrever a salir con parche.

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