Granja para niños en Madrid

Hay muchas granjas para niños en Madrid. Pero la Granja Escuela El Alamo es la visita más bonita y completa que he hecho nunca. Pasamos un domingo maravilloso disfrutando y aprendiendo. Y poder combinar ambas cosas es un lujo. Mis hijos no se querían ir y cuando nos montamos en el coche me preguntaron: “¿mama, podemos volver?” Esa reacción demuestra que el plan ha sido un éxito! El programa es muy completo. Las instalaciones maravillosas. Y el personal no puede ser más amable. Así, todo bien combinado hace que a la visita no le falta un detalle.

DAR DE COMER ANIMALES. La primera parte del día consiste en visitar los distintos animales de la granja: aprender sobre ellos, acariciarlos y darles de comer. Ciervos, gansos, patos, cerdos vietnamitas, caballos, burros, cabras, conejos, gallinas, ovejas… hay de todo! Cada uno en su espacio y todos muy bien cuidados. Para los niños la emoción es máxima. Hacen todo tipo de preguntas sobre cada especie, y poder estar con ellas y darles de comer les encanta.

Nunca se quieren ir de donde están, pero cuando llegan al siguiente animal les gusta tanto como el anterior. Y nuevamente no se quieren ir. Mi hija mayor estaba feliz de poder tener en brazos un conejito, que es su animal preferido. Cogieron también crías de cabras y la cara de felicidad del niño con el chivo. Acariciarles, hablarles…

TALLER DE PAN CASERO. La siguiente parte de la visita fue un taller de pan casero con aceitunas. Fueron poco a poco echando los ingredientes y su momento preferido fue por supuesto amasarlo.  Fue muy divertido porque nuestra guía les enseñó a hacerlo con un dedo, con dos, con toda la mano… y allí estaban todo los pequeños haciendo su pan y decorándolo después con aceitunas.

Una de las cosas que más me gustó del sitio es que todo está decorado con muchísimo gusto pero todo tiene un fin didáctico. Les explican a los niños cada detalle de cómo se elabora cada cosa y cómo se vivía antes.

COMIDA JUNTO A LA CHIMENEA. Sobre la 1 menos cuarto, la visita para un rato para comer. El comedor es como todo en la Granja, precioso. Unas mesas redondas junto a un pequeño salón con chimenea. Un menú sencillo pero de campo: macarrones y nuggets para los niños y para los padres unas tortillas, migas, croquetas…

MONTAR A CABALLO. Después de la comida nos esperaban más emociones. Fuimos a los establos y los pequeños pudieron montar un ratito en caballo. Son solo un par de vueltas pero lo suficiente para poder probar la emoción de vivir esta experiencia, que sin duda completa un día emocionante para ellos.

HACER HARINA DE MAÍZ. Otra de las actividades que probamos fue la de moler harina como se hacía antiguamente. Este tipo de visitas didácticas son las mejores porque los pequeños están absorbiendo conocimiento de una forma divertida. Les explicaron el proceso y ellos escucharon atentos para después ponerse a moler por turnos. Hasta Bárbara probó encantada y consiguió obtener harina. Os imagináis lo felices y orgullosos que estaban. 

VISITAR UNA ANTIGUA ESCUELA. Pero las sorpresas no terminaban ahí. Nuestro siguiente plan fue la visita a una antigua escuela y conocer juguetes de otra época. Los niños no dejaban de preguntar y observar todo, impresionados.

APRENDER CÓMO SE HACE EL ACEITE. Después fuimos a un olivo y a los niños le enseñaron a “ordeñar” las ramas para no dañar el árbol y recoger aceitunas. Y con ellas nos fuimos a la Almazara para aprender el proceso de prensado y obtención del aceite. Allí también nos explicaron los distintos aceites que hay y sus cualidades.

 

A las 3 de la tarde la visita terminó, pero mis hijos estaban tan fascinados que no se querían ir. Querían seguir allí, aprendiendo cosas y visitando animales. Qué montón de experiencias bonitas y distintas. Me quedo con una frase que leí en una de sus paredes:

“Al final conservaremos sólo lo que amemos. Y amaremos sólo lo que entendamos. Y entenderemos sólo lo que nos hayan enseñado”. Pasar un domingo aquí es exactamente eso. Enseñarles a tus hijos las cosas importantes que ya no aprenden hoy en día.

Enhorabuena Granja El Alamo por vuestro gran trabajo! No dejéis de ir: www.granjaelalamo.es

4 comentarios en “Granja para niños en Madrid

  1. ¡Qué bonito! A mi las granjas escuelas siempre me han dado un poco de ”asquete”, pero esta se la ve preciosa y con encanto, con sensibilidad. No sabes el precio de la visita? Hay que reservar con tiempo? Gracias!

    1. Hola Gabriela! Esta es preciosa, super limpia, ideal decorada y los planes que se hacen son muy interesantes, nada que ver con las granjas que tú tienes en la cabeza, de verdad. Los precios están su web. Yo reservé con un par de semanas de antelación, un beso

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *