Viajar con niños: problemas reales

El otro día estuve en un divertido evento con @malasmadres hablando con muchas mamas sobre cómo viajar con niños y no morir en el intento. En este tipo de conferencias me vienen muy bien no sólo por contar mi experiencia personal sino por escuchar las principales dudas y conocer preocupaciones. Hoy voy a aprovechar este post para contar algunos consejos y conclusiones que se resumen en una: viajar en familia es para disfrutar!

1. NO TE PONGAS MUCHAS EXPECTATIVAS. Una de las cosas que más frustan de las vacaciones con niños es imaginarselas idílicas y vivir después una realidad diferente. Las madres acumulamos muchos estrés durante el año y nos vamos de vacaciones deseando estar relajadas en vacaciones pero en el destino las cosas no son perfectas: los niños se pelean, se cansan como en casa o más, no llegas al plan que tenías marcado, la playa está abarrotada y el niño llora. Una de las preguntas fue: ¿cómo se gestiona eso?

Mi consejo es fácil. No llevar expectativas muy ambiciosas marcadas y dejarse llevar. Yo siempre llevo un planning previo marcado pero luego en el destino soy flexible y estoy dispuesta a saltarmelo. Lo importante no es ver este palacio o el otro, sino disfrutar del tiempo con tus hijos. ESA ES LA PRIORIDAD. Mírales, escúchales y adapta el viaje a sus ritmos. Si algo no funciona, no insistas. Eso no quiere decir que haya que estar siempre en un parque de niños jugando. Para nada. Pero sí que cada viaje tiene que tener respiros para ellos, que hay que involucrarles e intentar que ellos disfruten. Viajar en familia es para ser felices juntos, lo contrario no tiene sentido. Nos pasamos el año trabajando y esas son nuestras vacaciones. Hay que relajarse y ser positiva. Esos días no vuelven así que sonríe, respira y mira el lado bueno de lo que te pase. Ponle humor y disfruta.

2. QUE ELLOS HAGAN SU PROPIA MALETA LES HACE RESPONSABLES Y LES ILUSIONA. Este es uno de los trucos que utilizo desde hace tiempo y os aseguro que funciona. Antes del viaje buscamos información sobre el destino y creamos expectativas viendo videos y hablando de cosas que vamos a hacer. Los niños son pura ilusión así que crear expectativas en ellos es tener medio viaje ganado.

 

3. EL DESTINO ES IMPORTANTE. Es verdad que cualquier destino vale pero también es verdad que es importante informarnos antes y buscar planes, hoteles o destinos que encajen con la edad de nuestros pequeños y nos ofrezcan cosas que nos puedan divertir a todos. Yo en cada viaje busco «un plan estrella y sorpresa» que les encanta y para ellos es la gran motivación del viaje. Normalmente hacemos las visitas a pueblos y museos por las mañanas y por las tardes el plan es jugar, estar en la playa o improvisar actividades que a ellos les gusten. De esa forma no se cansan  todos estamos felices.

El hotel o alojamiento también es clave. Si voy a una casa de airbnb busco siempre terraza o jardín exterior para poder jugar al aire libre. Si voy a hotel busco opciones con miniclub y cosas para niños en los que combinar la diversión y el descanso de toda la familia.

No es lo mismo «viajar con niños» que «viajar» así, a secas. Así que seamos realistas. Con ilusión todo es más fácil y nuestros hijos volverán felices de cualquier plan que les montemos. Nosotros también.

No hay peor enemigo que nuestras expectativas previas. Sé feliz. Las vacaciones son para disfrutarlas.

 

 

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