CREENCIAS

 

CREENCIAS LIMITANTES O PODEROSAS

 

Hoy quería hablar de las creencias. Todas nuestras vidas se rigen por creencias. Muchas poderosas, que nos impulsan a hacer cosas y nos funcionan, y otras limitantes, que son las que no nos sirven y nos impiden conseguir objetivos. La paradoja de las creencias es que cualquiera de ellas puede ser poderosa o limitante dependiendo del objetivo que se persiga.

 

Una creencia limitante es una creencia que te bloquea y te estanca. No te deja avanzar. Es una creencia que impide tu desarrollo y tu fluir en la vida.

El otro día se me ocurrió una analogía, que comparto con vosotros, para mostrar lo que es una creencia que te esta limitando y cuales pueden ser las consecuencias.

 

“Una chica que esta buscando un vestido de novia llega a la tienda habla con la dependienta y le dice:

 

C- Hola, llevo más de un mes buscando un vestido de novia, me he probado alrededor de 30 vestidos, se perfectamente lo que quiero pero no he conseguido encontrar el mío.

D- No te preocupes dime lo que quieres y te traeré varios.

 

La chica le explica a la dependienta exactamente lo que quiere y ella le trae dos vestidos con todos los detalles que había pedido.

 

La chica se prueba el primero y al mirarse en el espejo reconoce exactamente todo lo que le había pedido a la dependienta, estaba muy guapa pero por alguna razón había algo que le estaba faltando, así que decide quitárselo y probarse el siguiente. Se prueba el segundo vestido, de nuevo era exactamente lo que había pedido, estaba guapísima y lo sabía, pero de nuevo había algo que no conseguía enamorarla del todo y decide seguir probándose. Esta vez, la dependienta trae un tercer vestido, era un vestido totalmente diferente a lo que ella había pedido, pero era una preciosidad. A pesar de saberlo diferente a lo que ella quería, se lo prueba, y al mirarse al espejo algo mágico pasó. Se sentía cómoda y ella misma, acentuaba todas sus partes favoritas del cuerpo y además se veía guapa, feliz, exactamente como esperaba sentirse al encontrar el vestido de sus sueños. Se había enamorado. Entonces en ese momento se da cuenta de un detalle:

 

C- Tiene un lazo!?

Dice mirando con cara de frustración a su amiga.

  • si, y?

Responde con cara de no comprender.

C- Dijimos desde el principio que no habría lazos.

En ese momento su amiga, siendo consciente del agobio de la novia le dice:

  • Cariño, pero estas espectacular y nunca te he visto tan feliz con un vestido, es perfecto!

La chica vuelve a mirarse al espejo y con una cara de confusión absoluta se repite a si misma:

C- Pero tiene un lazo… Es que nunca pensé que pudiese amar tanto un vestido con un lazo… No esperaba sentirme así… Que hago!?

 

Después de varios intentos vuelve a probarse el vestido numero 2, y otra vez reconoce exactamente lo que ella había pedido, lo que ella pensaba que quería, sin embargo se mira al espejo y dice:

 

C- Es exactamente lo que buscaba, pero no es el vestido del lazo…

 

Por fin acaba por abandonar la tienda sin ningún vestido”.

 

 

La chica había basado toda su búsqueda en encontrar un vestido que tuviese exactamente la serie de detalles que ella quería, pero a pesar de haberse probado más de 30 vestidos así, ninguno le había hecho sentir eso que sientes cuando sabes que es THE ONE, como se dice.

Y cuando se prueba uno totalmente diferente a lo que tenia en mente, va la vida y le sorprende. Se enamora de él.

El tema es el siguiente:

 

Si su objetivo hubiese sido encontrar un vestido con todo lo que ella quería, su creencia del vestido y todos sus detalles habría sido una creencia poderosa ya que le habría impulsado a buscar eso exactamente.

El problema viene cuando su objetivo, en vez de lo anterior, es el de sentir esa sensación mágica de enamoramiento y de haber encontrado el vestido de sus sueños. En este momento (y con respecto a este objetivo), la creencia del vestido y todos sus detalles le estaba limitando, ya que a pesar de haberse probado mas de 30 vestidos así, ninguno le había hecho sentir eso. En cambio, aparece el vestido del lazo y experimenta todo eso, con la lástima de que choca con la creencia preconcebida del vestido y todos sus detalles, debido a la cual acaba yéndose de la tienda con las manos vacías. Sin nada.

Esto es un claro ejemplo de lo que nos pasa en todos los ámbitos de nuestras vidas. Lo importante es detectar la creencia que nos limita y de una manera consciente cambiarla por otra creencia que nos empodere a hacer aquello que nos hace felices.

 

 

Os mando mucho amor,

Claudia

 

 

 

 

 

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Un comentario en “CREENCIAS

  1. Me gustan mucho tus posts Claudia! Y la verdad es que ayudan y hacen pensar… deberías escribir un libro a base de experiencias tuyas y de amigas 🙂

    Bea (Anine Bing)

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