Una boda en el campo

Los perfumes de Narciso Rodriguez tienen mil interpretaciones, pero todas ellas giran alrededor de una mujer increíblemente femenina.

Quizás por eso, for her eau de toilette, es su versión más vendida. Y la más misteriosa también. Su frasco, un tintero negro reinterpretado, esconde una fragancia de la familia olfativa almizcle floral amaderado.

En las notas de salida encontraréis el osmanto, la flor de naranjo y bergamota. En las notas de corazón un delicado almizcle y ámbar y por último en las notas de fondo vainilla y pachulí.

Podría escenificar su olor todas las veces que quisiera, como ya hiciera en su día en el post “Diseñando una boda íntima“. Y todas ellas tendrían en común a una mujer delicada, elegante y con cierto punto sensual.

Así, con el verano ya desatando nuestras ganas de alejarnos del asfalto, me imaginé una boda en el campo. Una boda con aires de Toscana, en el viñedo de El Regajal con cuñas de esparto y pamelas de rafia de Mimoki.

Huyendo de las obviedades, y sin olvidar el alma neoyorquina de las creaciones de Narciso Rodriguez, Cartu Calderón de Aguinaga de Flamintgo supo a través de sus estilismos encontrar la simbiosis perfecta. En el campo, también una mujer puede ser sofisticada y muy natural.

Tan natural como una coleta de caballo y un maquillaje sencillo que no vaya más allá de una piel hidratada, jugosa con los labios nude y la mirada marcada, tal y como propuso Oui Novias.

En la misma linea, Apodemia apostó por unos pendientes de oro amarillo que le daban a nuestra modelo Monync un aire, pues eso, muy a la italiana.

El vestido, una maravilla firmada por Teresa Baena, no escatimaba en detalles. Desde una discreta botonadura negra, hasta una falda brocada de margaritas de corte muy Oscar de la Renta.

El ramo de María Salazar entonaba al unísono con las viñas de El Regajal. Una composición ordenadamente desordenada con ligeros toques de efecto negro en hypericum y escabiosas atadado en grossgrain negro.

A contraluz, las fotos de Silvia Serena son pura delicadeza. Un juego de tú a tú con el objetivo en el que se intuye a una novia ultra femenina y elegante. Con gracia.

Nunca Italia, en todos los sentidos, estuvo tan cerca.

Un besote, Ana.

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