
Algunos sabéis que tengo una fijación especial por los espacios abandonados. Los espacios BONITOS abandonados, por supuesto. Suelo ir por la calle fijándome en las casas señoriales que quedaron deshabitadas hace años y me encanta cuando, a través de alguna ventana abierta, puedo vislumbrar preciosas molsuras, techos artesonados, cuadros, papeles pintados… Muchas veces he imaginado […]








