Por qué los zapatos de tacón no pasan de moda

El mundo de la moda es uno de los más cambiantes que existen. Todos los años, diseñadores, modelos, reporteros hacen eco de las nuevas tendencias. Esto, que parece un capricho del gusto, es algo mucho más profundo. La moda es un estilo de vida, una forma de estar en el mundo e interactuar con tu alrededor. Existen personas que no la entienden y solo ven superficialidad. Te aseguramos que esconde un trasfondo más profundo y con mucha historia en su haber. No obstante, incluso la moda tiene sus efigies, elementos inamovibles que se transforman con el paso de las épocas. En este caso hablaremos de los zapatos con tacón, prenda que ha acompañado a las personas por mucho tiempo y que hoy te diremos cuáles son sus secretos.

Una historia de éxito

La historia de los tacones o zapatos de tacones se remonta al antiguo Egipto. Aunque parezca una locura, en esa época ya se utilizaba esta prenda, aunque no con la objetivo de hoy en día. Los egipcios solían utilizar tacones para el manejo correctos de los caballos. Con solamente un poco de plataforma en los pies los hombres podían mejorar considerablemente su forma de cabalgas y esto hizo muy popular a dicha prenda.

Dando un salto en la historia llegamos a la Antigua Grecia. En este lugar y época los actores eran los encargados de llevar dicha prenda. Compuestos de corcho y madera, sus medidas era entre ocho y diez centímetros y se utilizaban para, en el escenario, diferencias a las personas de mejor estatus social. De esta manera si el personaje tenía un estatus mucho más alto la altura de los tacones así lo evidenciarían. Para más información te recomendamos Huelvaya.es.

Llegamos al punto donde todo cambio. Toda historia tiene su momento de inflexión, un personaje que entra a darle una nueva dimensión al conjunto. En este caso es Catalina de Médici. El 28 de octubre de 1533 se celebró la boda de Enrique II de Francia y Catalina de Médice, fue este día en que se utilizaron, por primera vez con un objetivo estético, los tacones. A partir de entonces tanto mujeres como hombres comenzaron a esparcir la moda a través de la corte y del país entero.

Tanto fue el auge de esta prenda que hubo zapateros famosos que crearon varios diseños que aún hoy perduran. El anterior es el caso de Nicolás Lestage famoso por diseñar los zapatos de múltiples personalidades de la época, entre ellos Luis XIV.

En 1760 el tacón sufre una nueva transformación, ahora de la mano de Giacomo Pirandelli, diseñador y comerciante italiano. En este año Pirandelli crearía el tacón de aguja con el afán de mejorar el agarre de los jinetes y como medio para que las espuelas estuvieran en su lugar. Desde entonces el tacón ha pasado de cultura en cultura y de generación en generación como una prenda elegante y sofisticada. Los hombres dejaron de usarlos desde hace mucho y ahora hace parte indispensable de todo guardarropas femenino.

Presente y futuro  

Existe una máxima que reza: evoluciona o muere. Este es el caso del tacón. La moda, a través de los años, nos ha mostrado prendas que no sobreviven pues, igual que en la naturaleza, no evolucionan para ser algo más. Los tacones han recorrido el tiempo y ahora se encuentran entre una de las prendas más queridas por las mujeres. Su elegancia sobrepasa fronteras, climas, religiones y creencias. Ya sea en los fríos árticos o los calores de las sabanas, lo tacones se acoplan al clima y la persona que los lleve. Su historia hoy es una de éxito. Cientos de diseñadores los utilizan para mejorar sus atuendos y mujeres, alrededor el mundo, se siguen sirviendo de ellos como modo de mostrar su feminidad, belleza y fortaleza.

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