¿Influyen las rebajas en el consumo?

Una de las principales atracciones a la hora de comprar son las rebajas. Cada año, en diferentes épocas, podemos encontrarnos con descuentos supremamente atractivos. Por lo general, creemos que este tipo de incentivos hacen que las personas acudan por en masa a las tiendas y que gasten una gran cantidad de dinero.

Sin embargo, la realidad puede ser diferente. No obstante, aún en el imaginario de las personas del común las rebajas son una muy buena manera de atraer clientes y de fidelizarlos. En el siguiente texto te hablaremos más al respecto y responderemos a la pregunta: ¿en realidad influyen las rebajas en el consumo?

Ofertas y consumo

La verdad es que las ofertas se pueden convertir en una muy buena manera de conseguir clientes; sin embargo, también pueden jugar a nuestra contra. Muchos usuarios aseguran que la gran cantidad de opciones en diversos apartados, por ejemplo, la hostelería o la compra de artículos como ropa, puede llegar a saturar y, a la larga, alejar de la compra.

Y es que los consumidores, en general, cuentan con una gran cantidad de productos a su disposición, por lo cual casi siempre se encuentras desbordados de información y de distintas ofertas. Es verdad que en el pasado todo era diferente. Las personas se encontraban con muchos problemas a la hora de consumir cierto niño de productos, sobre todo porque la oferta era mínima y en muchos casos inexistentes. Ahora, con el mundo globalizado, esto es cosa del pasado.

Internet, sin duda alguna, ha venido para cambiar la manera en que interactuamos con los comercios y sus respectivos productos. De hecho, muchos de estos últimos los podemos encontrar personalizados, lo que hace que estemos supremamente rodeados de objetos diferenciados entre sí y lo único que debemos hacer es elegir entre ellas. Si quieres más información te recomendamos este artículo.

Esto, aunque sea ventajoso para los clientes, se convierte en un problema que el mercado debe gestionar. Lo marketeros, sobre todo, deben asumir el reto de crear estrategias corporativas con el afán de atraer clientes. Por ejemplo, muchas empresas creen que una gran cantidad de ofertas es la solución más eficiente a la hora de captar cliente.

Sin embargo, un exceso de ofertas puede tener un efecto paralizante en el consumir y, a la larga, hará que estos tomen decisiones alejadas a las que teníamos planeadas. En esto tipo de casos, las personas terminan eligiendo lo primero que encuentran con el afán de abandonar el sinfín de ofertas que los saturan.

Y es que contamos con muchas cosas a nuestra disposición, lo cual obliga a los encargados de las estrategias de marketing a que se piensen un poco mejor la psicología del consumo. Con el paso del tiempo, los productos disponibles para los consumidores han aumentados, pasado de unos 7.000 en los años 90 a la inmensa cantidad de 50.00 solo en los supermercados, y ya ni hablar de la red.

Lo que el exceso causa en los consumidores

Cuando un consumidor se encuentra con muchas ofertas, como es el caso actual, se ve afectada su relación con la marca. En este sentido, se encuentran algunos efectos habituales, por ejemplo, uno de ellos es la parálisis por análisis, que ocurre en el momento es que se pasa tanto tiempo atascados ante una decisión de compra que no se es capaz de decantar por una opción o por otra.

Además, una gran cantidad de compradores, suelen sufrir un remordimiento anticipado, que llega cuando no se sabe si se tomó la decisión perfecta y pensar que otra pudo ser mucho mejor para nosotros.

El remordimiento posdecisión es otro de los efectos que aparecen. Este lo vemos, sobre todo, cuando pensamos que pudimos tomar una mejor decisión pues la gran cantidad de ofertas nos hacen creer que en alguna parte existiría otro descuento mejor.

Todo lo anterior tiene efectos directos en el consumidor, al que las empresas deben tener muy en cuenta para saber en qué escenario se mueven. De esa manera, las estrategias se deben acoplar a las nuevas formas de ver el mercado y cómo ellas influyen en las personas.

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