Museo Sorolla

Museo SorollaComo no hay nada mejor que los grandes clásicos para obtener inspiración y, dado que en mi obra reciente la luz es el elemento clave, no he tardado en acudir al precursor y maestro del luminismo con el fin de azuzar la creatividad y disfrutar de su pintura.

El Museo Sorolla es la propia casa del genio (literalmente) reconvertida, por lo que desprende un encanto especial, más íntimo de lo que un museo al uso podría llegar a ser jamás. Desde los jardines de la entrada hasta el mobiliario de las estancias muertas, uno se siente motivado para la pintura. La distribución de su estudio, los frescos del comedor… pero sobre todo por sus cuadros, la visita es obligada.

Aunque siempre es algo arbitrario y hasta pueril aquello de elegir una obra «favorita», es un capricho que tengo por bien darme, y como tal me decanto por su autorretrato. Este tipo de obras que son como una representación gráfica de la propia firma son a mi parecer las que mejor transmiten la esencia del artista, quizás por la dimensión de nuestros egos, quién sabe.

Confío en que os habrá picado la curiosidad y lo visitaréis tan pronto tengáis ocasión. Ah, y espero el mismo ejercicio veleidoso por parte de quienes lo hagáis, animándoos a compartir vuestra obra favorita.

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