Hotel Marbella Club, el mejor descanso en familia

¿Buscas el lugar perfecto para desconectar? Te recomiendo el Hotel Marbella Club, el mejor descanso en familia. Sin duda, una experiencia que no olvidarás. Y parece que empiezo el post haciendo una promoción en toda regla del Hotel Marbella Club. Nada más lejos de mi intención. Todo lo contrario. Hago este post porque viví una experiencia inolvidable en este hotel y aún sigue en mi retina y en la de toda mi familia. Recordamos este viaje con mucho cariño. Los niños no lo olvidan y yo, no hay día que no me acuerde de la estancia que pasé en el Hotel Marbela Club. Y más ahora que acabo de ser madre… Solo pienso en volver a escaparme aquí algunos días para recuperar fuerza física y mental.

Y, os preguntaréis, ¿qué tiene de especial este lugar que hace que no pueda parar de acordarme de él? Pues aquí vengo a contároslo punto por punto para que me entendáis 😉

El hotel Marbella Club

Se trata de un hotel situado en un enclave único. A pie de playa y con unas habitaciones y villas inigualables. Nada tiene que envidiar a los hoteles de fuera de España de gran lujo. Este hotel lo tiene todo. Vayas por donde vayas, verás detalles especiales, gente maravillosa, restaurantes que bien merecen su mención, espacios para niños en los que te gustaría convertirte de nuevo en un niño para disfrutarlo tú mismo. Todo con un diseño excepcional que lo único que te apetece es grabar en tu móvil cada rincón para, cuando llegues a tu casa, redecorarla entera. Es cierto, te deja sin palabras.

Persona que va al Hotel Marbella Club, persona que sale enamorada de este lugar. Y aquí, damos fe.

Las villas

Hablo de ellas porque es donde nosotros nos alojamos. Cuando vamos toda la familia de viaje y nos encontramos con unas habitaciones amplias en las que cada uno tiene su espacio, lo agradecemos. Sabíamos que no nos iba a decepcionar este hotel pero nunca nos imaginábamos que nos íbamos a encontrar con una villa como la que estuvimos: Dos suites bastante grandes que daban a un patio lleno de encanto decorado con unas buganvillas espectaculares. Y un salón en el que nos encontramos con detalles de bienvenida que el hotel nos dejó para hacernos pasar una estancia inigualable.

Las camas con las que siempre había soñado, con dosel. ¿Quién no ha deseado tener una cama así? Creo que todos lo hemos tenido siempre en nuestros sueños.

Cuartos de baño enormes en los que te podías dar un baño relajante con hidromasaje y bombas de colores que nos había dejado el hotel. O una ducha en la que dejabas caer el agua y no querías salir de ella.

Nuestras caras de felicidad lo dicen todo, ¿verdad?

El entorno

Como ya he comentado al principio, el lugar en el que está situado el Hotel Marbella Club es inigualable. A nosotros nos encantaba pasear por toda la zona y descubrir cada ricón maravilloso que había en el hotel. Desde la recepción hasta el camino hacia la playa pasando por los distintos restaurantes. Lo mejor: Podíamos pasear o una encantadora persona nos llevaba en su buggy a donde nosotros quisiéramos. Imaginaros lo que a los niños les gustaba el paseo en buggy…

Sus caras de felicidad lo dicen todo, ¿verdad?

Sus restaurantes

La oferta gastronómica que tiene es muy variada y de 5 tenedores. Nosotros estuvimos en todos sus restaurantes y no sabría decir cuál me gustó más.

El Grill

Resultó ser el más especial. Y eso que al entrar todos nos dio un poco de apuro por ir con niños. Pero, menos mal que se portaron fenomenal. Nos encantó por el aire que respiraba, parecía que estábamos en una película de los años 60. Todo el mundo muy elegantes. Decoración exquisita (árboles llenos de velas que se van consumiendo y la cera cae a modo decoración). Camareros con guante blanco y platos servidos a modo sorpresa. Por supuesto, la comida de 10.

Es perfecto para ir con niños. Su carta, muy variada. Pero los platos asiáticos nos pierden y no pudimos evitar pedirlos. Estaba todo buenísimo. Y los niños también comieron de lujo. Repetimos también otro día para cena y la verdad que es un restaurante muy agradable. Un 10, le damos. Por supuesto, siempre piensan en los más pequeños y para evitar que estén con el móvil (eso lo pienso yo) les dan colores y a pintar. Así les tuvimos muy entretenidos.

Beach Club

Igual de especial y bueno que los anteriores. Está situado en la piscina de al lado de la playa. Imaginaros las vistas que teníamos mientras comíamos.  Es un  restaurante buffet pero con productos que te dejan sin habla de lo bueno que está todo. Es recordarlo y se me hace la boca agua.

Las Piscinas

Otra de las cosas que son dignas de mención son las piscinas que tiene. Invitan a evadirte completamente, a disfrutar del tiempo libre y liberar la mente totalmente. Los niños, como es lógico, disfrutaron un montón de ellas, de la que está en el restaurante Beach Club como la otra piscina. No sabría decir cuál nos gustó más pero ambas son un paraíso.

Kids Club

Y dejo para el final uno de los paraísos de los niños y de los padres. Una de las cosas que más me ha gustado es que el Hotel Marbella Club piensa en que tanto pequeños como mayores disfruten al 100% de sus vacaciones. Los mayores por pasar tiempo para ellos solos y con sus hijos. Y los pequeños para que disfruten sintiéndose libres y luego lo hagan con sus padres.

El kids club del Hotel Marbella Club es especial. Nunca he visto un Kids Club como éste. Lo primero que me llamó la atención al entrar fue la decoración. El edificio como estaba construído arquitectonicamente hablando. Una maravilla. No pude evitar en grabarlo todo, cada rincón, cada detalle, cada sala dedicada a una actividad (Sala para hacer perfumes y talleres varios, sala para los más pequeños, sala de lectura, de yoga, cocina… No le faltaba nada).

Luego, los animadores que están allí, encantadores. Se les ve que les gustan los niños y saben cómo tratarles y divertirles. Recuerdo cuando les dejé allí el primer día (de 11 a 18h). Me llegué a sentir culpable por estar yo en la playa tomando el sol y ellos allí. Pensaba que Antonio podía estar aburrido por estar ahí ya que es más mayor. Decidí pasarme antes para ver si se querían venir y cuando llegué me echaron diciéndome que ni locos se iban. Qué felicidad.

Tuvieron taller de cocina, con niños que eran de otros países. Les hablaban en inglés. Los monitores también. Vamos, parecían que estaban en un campamento inglés. Hicieron amigos muy rápidos. Vamos, se sentían los niños más felices y afortunados.

Y sino, una imagen vale más que mil palabras…

En resumidas cuentas, creo que es el destino perfecto para desconectar al 100% . Un paraíso.

Recuerdo que conocí allí a una madre francesa de dos niñas, una de 3 años y otra recién nacida. Me contaba que había venido al hotel para 15 días por su maternidad. Para descansar y disfrutar de las dos niñas. Ahora entiendo su escapada. Lo que daría yo por volver. De verdad que os lo recomiendo porque es un lugar para ir en cualquier época del año. No solo es para verano. Lo bueno que tiene Marbella es su clima, con un clima maravilloso. Y, una escapada en Navidad o después, en enero, febrero…. Cualquier excusa es buena.

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