Por qué apostar por un sofá blanco en el salón

Si tuviéramos que decir cuál es la pieza estrella de un salón la respuesta sería sin duda el sofá. Y es que, este mueble se lleva casi todo el protagonismo de la estancia pues es donde más tiempo vamos a pasar y, también, por su tamaño, es el que se lleva todas las miradas. Por eso, elegirlo con cabeza es primordial. ¿Tendencias? Hay muchas. Pero si de verdad no quieres fallar y buscas algo que combine con todo y que aguante años y años sin pasar de moda, un sofá blanco es infalible. ¡Te damos las razones!

Sofá blanco
© McGee & Co.

5 razones para incluir un sofá blanco en tu casa

De primeras puede que la idea te cueste porque el blanco, en general, es un color menos sufrido. Es cierto que hay que tener más cuidado con él y que se puede ensuciar con más facilidad que otros tonos, pero este es el único «pero» que tiene. Y además para esto hay muchas soluciones: hacerse con un diseño desenfundable que se pueda lavar cómodamente, apostar por tejidos que repelan mejor la suciedad, ponerles un reposabrazos, colocar un tejido por encima cuando no vayamos a recibir visitas para protegerlo de posibles manchas… Vamos, que si no te atreves a comprarte uno, sabes que hay muchas opciones para mantenerlo perfecto y aún muchas más razones para hacerlo. Son las siguientes:

Es atemporal

A la gran mayoría nos gusta seguir las tendencias. Y también es verdad que cuando vemos una novedad que nos encanta no podemos sacarla de la cabeza, pero un sofá es una pieza de un precio elevado además de ser de gran tamaño. Esto se traduce a que no todos podemos permitirnos estar cambiándolo cada poco tiempo. Y un sofá blanco jamás pasa de moda: pasen los años que pasen siempre lo verás actual y nunca te cansarás de él.

Sofá blanco con cojines rosas
© María Santos Estudio

El sofá blanco combina con todo

Si no quieres romperte la cabeza pensando en la decoración, el sofá blanco es tu solución. Y es que este tono combina a la perfección con todo: queda bien con cualquier color de la paleta cromática y también, al ser tan sencillo, puede incluir muchos más estampados en los textiles (cojines, alfombras, cortinas…) sin que la escena se vea recargada. Además, también puedes jugar con los accesorios en invierno en verano: a un sofá blanco le sienta igual de bien un cojín de terciopelo oscuro en los meses más fríos como uno de lino con print tropical cuando las temperaturas suben.

Es perfecto para todo tipo de estilos

Sea cual sea el estilo que te guste (clásico, minimalista, nórdico…), un diseño como este siempre es acertado. Eso sí, tienes que escoger un modelo que no sea demasiado marcado para que encaje a la perfección con todo tipo de estilos. Y no solo eso, también queda ideal tanto en una casa de campo como de playa o ciudad.

Decoración casa campestre
© Kerry Vázquez Design

Aporta luz, serenidad y amplitud

Los colores oscuros visten mucho y aportan personalidad, pero no son la mejor solución en todos los espacios. Si tu casa es pequeña, el blanco creará un efecto de amplitud que otros no solo no lo hacen sino que crean una realidad totalmente opuesta. Además da mucha luz y mucha serenidad y, ¿hay algo mejor que sentirnos en calma cuando llegamos a nuestra casa, nuestro refugio?

Te ayuda a dar protagonismo a otras piezas

Si eres de esas personas a las que le apasionan los detalles (accesorios decorativos coloridos, muebles llamativos, cuadros extravagantes…) el sofá blanco es el ideal para no cargar demasiado el espacio y darles, así, el protagonismo que se merecen.

Sofá blanco con mesa de madera
© Jenni Kane

¿Has visto todas las ventajas que tiene apostar por un sofá blanco en tu salón? Ante la duda, ¡ya sabes lo que nunca te va a fallar!

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