Disfrutar del mar ¡sin el mar!  

No hay duda que la playa es uno de los destinos favoritos por todos en vacaciones y que es llegar el verano y automáticamente queremos teletransportarnos a ella. Un recurso natural divertido, refrescante, entretenido y súper saludable del que disfruta toda la familia y en el que pasamos algunos de los mejores momentos de ocio y relax. 

Sin embargo, por diferentes motivos, puede haber personas que en algún momento determinado no puedan bañarse o mojarse con el agua y por tanto el plan de ir a la playa les resulte más incómodo o aburrido. 

Pero ¡no todo tiene que ser bañarse! En la playa se pueden disfrutar de múltiples juegos y actividades sin tener que sumergirte en el agua y con los que pasar una estupenda jornada al aire libre. 

¡Sigue leyendo y descubre algunos de ellos! 

Recoger conchas de la arena

Buscar conchas bonitas es sin duda una de las actividades más entretenidas que pueden hacerse sin necesidad de darse un baño. Más grandes, más pequeñas, de colores…. las conchas son tan variadas y bonitas que puedes darle después tantos usos como se te ocurran. De adorno en tu casa de la playa, como recuerdo para llevarte a la ciudad colocándola en algún rincón visible, para realizar con ellas diferentes manualidades pasando una tarde entretenida con tus hijos, como jabonera para el baño… ¡solo tienes que dejar volar tu imaginación! 

Dar largos y saludables paseos por la orilla

Caminar descalzos por la orilla del mar es uno de los planes más saludables y agradables que se pueden realizar en la playa. Además de ser un gusto, la brisa marina, la arena mojada en los pies y el mantenerse activos con la caminata fortalecerán tu cuerpo ¡y mente! 

Jugar a las palas

Si no has jugado a las palas en la playa ¡deberías hacerlo ya! El deporte “oficial” -con permiso del volley playa claro- del verano es super divertido y todo el mundo puede jugar a él, sea o no experto. Además, el tiempo se te pasará volando ¡y harás ejercicio sin apenas darte cuenta! 

Hacer una merienda cena

Comer en la playa es uno de los planes más recurrentes del verano, sobre todo si no tienes tu piso cerca y no quieres perder el tiempo en ir y volver hasta allí. Pero, además de la comida, hacer una merienda-cena en la playa puede ser desde un plan especial y Romántico para realizar con tu pareja hasta uno entrañable y divertido para hacer con tu familia o amigos. Un mantel para el suelo, una cesta con el menú playero y una pequeña nevera con bebidas frías ¡y listo! 

¡Y ponerse en forma en la playa!

Si no puedes -o quieres- bañarte pero si que puedes realizar ejercicio, salir a correr por la playa, ya sea al amanecer o al atardecer, es una manera de practicar deporte placenteramente, tanto por las bonitas vistas como por la brisa marina, la cual te estará refrescando constantemente. 

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