El buen gusto nunca pasa de moda, pero a veces necesita una pausa para volver con más fuerza. Y eso es exactamente lo que ha hecho AURA: renacer con nueva energía, nueva carta y una nueva forma de entender el disfrute en la mesa.
Ubicado en un entorno privilegiado, AURA siempre ha sido ese restaurante al que vas cuando quieres comer bien, estar a gusto y dejar que el tiempo pase sin mirar el reloj. Ahora, tras su reapertura, vuelve a serlo, pero con algo más. Con el mismo espíritu, sí, pero con una propuesta gastronómica renovada, pensada para sorprender con honestidad y sin artificios.

Cocina que apetece de verdad
La nueva carta de AURA no busca reinventar la rueda, pero sí darle un giro más sabroso, más actual y, sobre todo, más apetecible a lo que entendemos por una buena comida. Aquí no hay pretensiones, pero sí intención: productos bien elegidos, combinaciones equilibradas y platos que funcionan.
Desde una tosta de sardina ahumada con aguacate y cítricos que conquista desde el primer bocado, hasta una ensalada templada con calabaza, quinoa y queso de cabra que demuestra que lo saludable también puede ser delicioso. Y si eres más de platos principales, te esperan opciones como el ravioli de carabinero con salsa ligera de marisco, o las costillas glaseadas en barbacoa casera que se deshacen solo con mirarlas.
Todo acompañado, por supuesto, de una selección de vinos cuidada, postres que equilibran dulzor y frescura, y ese punto de cercanía que hace que una comida normal se convierta en una experiencia que te apetece repetir.

Nuevo horario, misma esencia
Una de las grandes novedades de AURA en esta nueva etapa es su horario renovado: de martes a domingo, de 13:30 a 16:00 y de 20:00 a 23:00. Lunes cerrado. Un horario pensado para quienes disfrutan sin prisas, con tiempo para una comida larga, una cena tranquila o incluso una sobremesa de esas que se alargan más de la cuenta.
Porque si hay algo que AURA entiende, es que disfrutar también es cuestión de ritmo.
Un espacio que invita a quedarse
La renovación no solo se nota en la carta. El espacio también se ha ajustado para seguir siendo ese lugar donde el ambiente acompaña al plato: luminoso, cómodo, con una estética contemporánea y sin excesos. Detalles sutiles que suman sin robar protagonismo a lo importante: la comida, la compañía y el momento.

AURA no es solo un restaurante: es una forma de comer, de compartir, de disfrutar sin complicaciones. Y con esta reapertura, vuelve con todo lo que hacía especial a este espacio… pero afinado, pulido y con ganas de convertirse en ese sitio al que quieres volver, y volver, y volver.